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martes, 25 de noviembre de 2014

Una propuesta sencillita…

Tengo tres décadas en la docencia universitaria. Y hace algunos ayeres reflexionaba sobre algunos de los temas que expongo a continuación. Mi intención era exponerle a mi entonces jefe, el Dr. Manuel Rodríguez Lapuente el argumento central: ¿y si los académicos y estudiantes tuviéramos espacios dignos para el trabajo, la producción y la discusión académica? Pero ni yo ni los otros académicos del extinto Instituto de Estudios Sociales (posteriormente Departamento de Estudios de la Cultura Regional, también extinto por capricho de funcionarios incompetentes y carentes de argumentos) pudimos plantear jamás esa inquietud ante Rodríguez Lapuente, primero porque un terremoto nos hizo salir del edificio de Liceo y Juan Álvarez para nunca más volver. Aprovechando la situación de a tierra temblorosa, ganancia de educación media de la Universidad de Guadalajara, únicamente regresaría ahí la burocracia del Sistema abocado a ese nivel educativo. Y luego porque, en expresión de mi padre, al Dr. Rodríguez Lapuente se “le ocurrió morirse” en mayo del 2003.
                Así que ahora, después de conmemorar el décimo aniversario luctuoso del Dr. Rodríguez Lapuente, me atrevo a volver a la misma reflexión. Quizá en otra década más la Universidad de Guadalajara logre conseguir funcionarios capaces y además que lo sean de gestionar recursos para que más que UNA sola “aula digna” por cada tantos “salones indignos”, haya la posibilidad de adquirir mobiliario y algunos equipos para acondicionar adecuadamente los espacios en los que trabajamos los docentes y en donde se esfuerzan los estudiantes por aprender de los ejemplos y contrajemplos que les ofrecemos sus antecesores en los oficios, al menos los de las ciencias sociales.
                Una primera pregunta relacionada con la dignidad es la de ¿cómo llegamos a nuestro(s) centro(s) universitario(s) los trabajadores y los estudiantes de estos espacios? No es secreto que al menos que desde que yo era miembro activo del cuerpo estudiantil del jardín de niños de la escuela “Anexa a la Normal”, cuando el horrible y tambaleante arco-puente de la avenida Alcalde era edificación “nueva y moderna”, la avenida de los Maestros se ha utilizado de estacionamiento. Y esa práctica ha continuado por décadas, en especial de parte de los abogados, que solían transportarse en coche, con todo y traje, corbata y zapatos “chaineados”. Pero no todos llegamos siempre en vehículo privado, pues a algunos les alcanza el dinero apenas para pasajes en transporte colectivo, para llegar a pie por las deterioradas banquetas o en airosa y vulnerable bicicleta. Afortunadamente tenemos una estación del tren ligero a unos cuantos cientos de metros y literalmente SOBRAN los autobuses por la avenida Alcalde. Ya veremos si, para cuando se termine la línea 3 del tren ligero, podremos utilizarla los universitarios de las ciencias sociales, pues ahora que habrá mejor transporte en el centro de la ciudad, el centro universitario está por mudarse a la periferia de la ciudad, a una zona en donde se reiniciará el ciclo de escasez de transporte, vulnerabilidad de peatones y ciclistas y se privilegiará nuevamente el transporte en automóvil particular, lo que generará más contaminación y el uso de potenciales áreas verdes para reales estacionamientos de “su majestad” el automóvil. Por cierto, en la zona en que fue atropellada y muerta una estudiante de la preparatoria 10 de la U. de G.; una zona caracterizada (como buena parte de la zona metropolitana de Guadalajara) por la indignidad y peligrosidad de sus estaciones y paradas de autobús.
 

La práctica de estacionar automóviles en la vía pública se ha complementado además con la instalación, en la acera pública, de múltiples empresas gastronómicas que se encargan de atender a las hambres matutinas, vespertinas y nocturnas de la población estudiantil, civil y burocrática de la zona. La resistencia generada a los bichos y enfermedades de las regiones gástricas sólo ha tenido parangón en la resistencia a mejorar el tráfico de peatones por esas aceras añosas y más arrugadas que la piel del más decano de los profesores de la antigua Facultad de Derecho.
                Como bien decía el Dr. Rodríguez Lapuente, cuando la Universidad de Guadalajara “perdió sus facultades”, eso no significó que la zona universitaria mejorara en gran medida, a no ser por la biblioteca que lleva el nombre de quien se preguntaba “¿qué haré ahora que tengo nombre de biblioteca?” Ni las banquetas, ni las rejas, ni los accesos (entradas y también superficies) no han mejorado gran cosa y sospecho que están ahí desde épocas anteriores a que el Dr. Rodríguez Lapuente y Hugo Gutiérrez Vega llegaran a la Universidad expulsados de Querétaro por comunistas.
                Y ya adentro del actual centro universitario, los jardines, las rampas, las escaleras, han sido dotados de alguna que otra banca, sombrilla y hasta del anuncio de Wi-Fi. Lo que no se ve con mucha frecuencia es que llegue precisamente esa “frecuencia” para captar internet ni en los salones ni en los jardines. ¿Cómo hacen los usuarios de sillas de ruedas para acceder de una zona inferior del centro universitario a otra en un nivel superior? Simple: tienen que salir del centro hacia la periferia y volver al centro por la banqueta de la calle, acera que está quebrada, irregular, y además plagada en largas porciones de automóviles estacionados. En otros casos es más simple todavía: los usuarios de sillas de ruedas no pueden acceder a los pisos superiores. Que tengan clases o hagan trámites, pichis y pochos en la planta baja, parecen haber declarado los funcionarios y los arquitectos de este añoso centro. ¿Para qué poner un elevador, si TODOS tenemos la obligación de ser jóvenes, atléticos, de nunca romper una pierna y mucho menos tener una lesión en la columna vertebral? El que la tenga, que no estudie, ni trabaje, ni venga, ni se acerque, ni nada.
                Ya que mencioné las tan naturales funciones de hacer pichis y pochos, bien podríamos pensar en que esas actividades expulsoras podrían realizarse en un espacio digno. Lo malo es que en los sanitarios (a los que suele llamarse “baños”, pero son espacios en que difícilmente es posible lavarse la manos, mucho menos bañarse realmente) existe poco o nulo equipamiento para uso de personas que se transportan en silla de ruedas, ancianos o de personas normales que necesiten papel higiénico, jabón o, siquiera darse una peinadita. Si no hay espejos, menos sustos, piensa el funcionario-tipo que está detrás de la infraestructura de este centro universitario. No vaya a ser que a alguien (alguno de esos profesores o estudiantes hippies, hípster, ecologistas o proletarios) se le ocurra llegar en bicicleta a la universidad en pleno verano y quiera bañarse, rasurarse, peinarse y acicalarse en alguno de esos baños en donde no hay posibilidad de tomar un baño. Total, son filósofos, sociólogos, historiadores y hasta aspirantes a escritores o editores y, como ya saben los funcionarios-tipo, esos tienden a no bañarse, a diferencia de los abogados que sí tienen casa, carro y hasta despacho en donde despacharse un buen baño cotidiano.
                Y zázcatelas que alguien se cayera, le diera una diarrea, tuviera un síncope o algo tan simple y fulminante como un infarto. ¿A dónde acudir? ¿Al “baño” a morirse? ¿A alguna área supuestamente verde para recibir inmediata y sagrada sepultura? ¿Para qué una enfermería, ya no se diga varias distribuidas por el campus, si las instalaciones de la Cruz Verde de Guadalajara están apenas como a 500 metros de la esquina?
 
 

                ¿Un salón para realizar juntas, para presentar sesudos seminarios? ¿Y eso para qué, si es universidad, no centro de congresos, parece haber urdido el funcionario-tipo que pensó, urdió, planeó o maquinó éste y otros centros universitarios? Sillones mullidos, ni en la biblioteca, no vaya a ser que la gente se quede dormida y se tome alguna siestecita en vez de ir a su casa para ello y regresar. Y si le da por dormir dentro del centro universitario, que se espere a que haya alguna conferencia en sus recién remodelados auditorios. Ya los encargados de cuidar que el dinero invertido en remodelar los auditorios “no se desperdicie” y harán todo lo posible por no prestarlos más que en ocasiones especialísimas. No vaya a ser que se desgasten los sillones tan curros y limpiecito que ahí tenemos. Y que a los profesores ni se les ocurra que los auditorios podrían servir para dar clase a grupos numerosos. Para meter muchos muchachos cuchos y gachos están ya las aulas calurosas y mal iluminadas de los pisos a los que no pueden acceder los usuarios de sillas de ruedas.
                ¿Y las aulas? Como que ésas son cosa de menor importancia, pues los mesa-bancos se parecen a lo que alguna vez un colega universitario decía de los ferrocarriles mexicanos que hacían el viaje de Guadalajara a Mexicali: que eran la herencia que Hitler dejó de los vagones en que transportaban judíos a los campos de concentración en Polonia. Nuestros mesa-bancos están diseñados para entrevistas rápidas o rapidísimas. Faltan salones y por eso se les dividió en dos o en cuatro, en múltiple mitosis de división de metros cuadrados que se reporta como multiplicación del número de aulas. Zeno y su filosofía en este centro universitario vienen a cuento y a la memoria: jamás nunca las aulas alcanzarán a los estudiantes, así como la liebre jamás alcanzará a la tortuga. Así que habrá que seguir dividiendo las aulas a la mitad y luego a la mitad, mientras hacemos esfuerzos por duplicar la matrícula y luego multiplicarla por dos y por cuatro… Los mesa-bancos de un centro universitario diseñado para simples mortales científicos sociales o aprendices de esas disciplinas tan humanas y a las que hay que tomar literalmente “con filosofía” son realmente históricos, al igual que buena parte de los proyectores (que ya nadie usa desde décadas atrás) de diapositivas y de las computadoras que lucen tan bien alineaditas en los rimbombantemente llamados “laboratorios de cómputo”, también celosamente guardadas para que nadie las vaya a desgastar más de la cuenta. Y quizá por eso no se les actualiza el software, ni se cambia más que de vez en cuando el hardware. Total, ¿para qué? No vaya a ser que los estudiantes o los trabajadores académicos y administrativos vayan a tener la idea de utilizar esas computadoras para escribir sus tareas (en vez de ir a su casa a trabajar, que para eso es) o para escribirse entre ellos y sus colegas de otras latitudes. ¿Qué tal si les da por generar REDES de trabajo académico, de chatear en tiempo real con otros estudiantes o con sus profesores o con especialistas de los temas que les interesan? Así que el funcionario-tipo se hace cargo de que, si ya es difícil llegar al campus dadas las condiciones del transporte en la ciudad, sea también difícil sacar y meter ideas y comunicarse con otros por medio de esos inventos diabólicos como las compus y la “interné”.
                ¿Cubículos para los profesores? ¿Proyectores compartidos entre distintos departamentos? ¿Sillones, zonas silenciosas, espacios para estudiar? ¿Salones que puedan estar abiertos sin que esté presente un profesor al que se le encarga la función de cuidar y controlar estudiantes? ¿Módulos de la biblioteca? ¿Bancas? ¿Espacios sombreados? ¿Círculos de trabajo? ¿Cine foro? ¿Zonas de juegos o para practicar deportes? ¿Gimnasios? ¿Canchas para practicar deportes en equipo? ¿Cafeterías? ¿Posibilidad de jugar, platicar, esperar para una cita romántica o académica? ¿Espacios dignos? ¿Todo eso para qué? Para el funcionario-tipo dedicado a ahorrar recursos en vez de aplicarlos para impulsar el aprendizaje, la investigación, el intercambio, el diálogo, el debate y el pensamiento, los espacios son dignísimos. Lo malo es que a los académicos y los estudiantes nos da por vivir con otra lógica.
Como bien decía Bourdieu, la sociología es “una ciencia que incomoda”. Parecería que las ciencias sociales sirven también para incomodar a los funcionarios que se hacen cargo de hacer que los espacios de la universidad sean de lo más incómodos para tan incomodantes e incómodos ocupantes. Afortunadamente, esos “sujetos” tienen horarios bastante limitados para permanecer en el campus. ¿Bibliotecas o servicios académicos 24 horas del día y siete días a la semana? Pues, no porque se gastan. Y además ni siquiera hay transporte público después de las 10 de la noche en esta ciudad, ni antes de las seis de la mañana. ¿Para qué habrían de quedarse a “dizque estudiar” esta bola de criticones estudiantes? Como que a veces se parecen a los latosos de sus profesores a los que les da por hablar de dignidad.           



 
 
 
 

viernes, 21 de septiembre de 2007

La biblioteca como ambiente de aprendizaje (ejercicio 12)

Universidad de Guadalajara
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades
División de Estudios Históricos y Humanos
Departamento de Geografía y Ordenamiento Territorial
Academia de Metodología

Asignatura: Desarrollo de ambientes de aprendizaje

Imparte: Luis Rodolfo Morán Quiroz
Correo electrónico: rmoranq@gmail.com

Ejercicio 12: ¿Es la biblioteca un ambiente adecuado para el aprendizaje? (PROS Y CONTRAS DE ALMACENAR LIBROS)

Según recordarás de lecturas y sesiones previas en torno a lo que son los estilos y los ambientes de aprendizaje, hay diversas formas por las cuales aprehendemos, conservamos, recordamos, aplicamos y generalizamos a nuevas situaciones las cosas que sabemos. En los últimos veinte años se ha discutido mucho acerca de las posibilidades que nos ofrecen los sistemas de almacenamiento de información en formatos electrónico y digital y si estas nuevas tecnologías acabarán por desplazar a los libros. De hecho, es posible acceder ya, sin costo o con costos bajísimos, a bibliotecas en línea. Pero mientras se resuelve esa cuestión del libro como posible especie en extinción, el hecho es que los amantes de los libros seguimos felices de que haya bibliotecas y que en ella se guarden tantas ideas del pasado…por más que desesperemos que leerlas es una tarea imposible, ya no se diga recordar lo leído.

El propósito de este ejercicio es hacer explícitas las razones por las cuales existen las bibliotecas y además proponer algunas actividades que permitan aprovecharlas mejor como ambientes de aprendizaje. Visitaremos la biblioteca del CUCSH pero no estorbaría que asistieras a otras bibliotecas de tu barrio, de la ciudad, del país o del planeta, ya sea de manera real o virtual y consultes los usos pedagógicos en cuanto “ambientes” (reales o virtuales) a los que pueden someterse esos santuarios de la palabra impresa con un poco de creatividad.

Instrucciones:
DENTRO DEL AULA.-
1. Lee y discute con tu equipo al menos uno de los siguientes textos:

· Michel Peroni. “La lectura como práctica social. Los equívocos de una evidencia”. Conferencia magistral, II Encuentro de Promotores de la Lectura, XVIII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, 2004, consultada el 13 de diciembre de 2007 en http://www.fil.com.mx/promotores/ponencias/ponencia.asp?rt=&id=4 (puedes acceder a ella en las copias de textos asignados para el curso)

· Eco, Umberto. 1994. “Utilidad de las bibliotecas particulares”. En: Segundo diario mínimo. Barcelona: Lumen.

2. ¿Cuáles son las principales ideas que puedes hacer explícitas en torno a lo que se aprende en una biblioteca en contraste con lo que se puede aprender en otros espacios como un mercado, una calle, una plaza pública, un parque?

3. ¿Cuáles son las principales ideas que puedes hacer explícitas en torno a lo que es posible aprender con la lectura en distintas formas de concebirla y su contraste con lo que no puede aprenderse con sólo leer (andar en bicicleta, por ejemplo)?

4. Puedes echar mano de los textos anteriores acerca de los ambientes de aprendizaje y los estilos de aprender, además de los dos textos mencionados de Peroni y Eco para responder a la pregunta de la utilidad de las bibliotecas y de lo que tú crees que podrías proponer para hacer de la biblioteca un lugar más adecuado para aprender.

5. Discute con tus compañeros y toma nota: ¿Qué elementos crees que pueden mejorarse? ¿Qué actividades crees que podrían añadirse? ¿qué tipo de cosas crees que se pueden aprender y sobre cuáles puedes documentarte y cuáles no?

6. Discute con tus compañeros y toma nota: ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas, las fortalezas y las limitaciones de las bibliotecas con otros ambientes que tú propongas (por ejemplo, la cocina o una recámara en tu casa, o un circo, o una empresa vendedora de frutas y verduras, qué ventajas y qué desventajas tienen)?

FUERA DEL AULA (ESCRIBE CON EL MAYOR DETALLE POSIBLE).-
7. Redacta un reporte con los principales usos de los LIBROS y la LECTURA;

8. Complementa tu reporte con los principales usos de la BIBLIOTECA;

9. Elabora un cuadro comparativo de la biblioteca como ambiente de aprendizaje en comparación con uno o dos que tú propongas;

10. Escribe en un cuadro las cosas que propones para que mejore el uso de la biblioteca;

11. ¿Qué otros ambientes crees que serían más idóneos que la biblioteca para el aprendizaje de determinadas habilidades?

AL REGRESAR AL AULA
12. Exposición y discusión (puedes usar PPT, carteles, fotografías, videos…)






MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
Se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:
garcia_Ambientes_reporte2_23sept06
es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).
El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:
PerezRevisa_Garcia_Ambientes_reporte2_23sept06

Al enviar por correo electrónico, poner en ASUNTO: ejercicio12 “biblioteca”

Recomendaciones para reseña bibliográfica (ejercicio 11)

Universidad de Guadalajara
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades
División de Estudios Históricos y Humanos
Departamento de Geografía y Ordenamiento Territorial
Academia de Metodología

Asignatura: Desarrollo de ambientes de aprendizaje

Imparte: Luis Rodolfo Morán Quiroz
Correo electrónico: rmoranq@gmail.com

Ejercicio 11: ¿Quieres que te lo cuente otra vez, pero más breve? (RESEÑA BIBLIOGRÁFICA)

Con frecuencia tenemos contacto con reseñas cinematográficas por medio de la televisión (por ejemplo en los programas de chismes y en las secciones de espectáculos de las noticias matinales) o por medio de la lectura (en lo personal suelo confiar en las que escribe mi querida maestra Anne Marie Saetelle en los diarios o semanarios locales. Lo que hace el autor de esa reseña cinematográfica es decirnos si vale la pena gastar nuestro dinero y nuestro tiempo en ver una película.

Una reseña bibliográfica sirve para algo similar, pero referida a LIBROS. Este ejercicio pretende que los participantes sean capaces de convertir un libro en algo vivo y dar argumentos a una audiencia (propuesta por cada expositor o equipo de expositores) si vale la pena que determinado libro sea leído. Por cierto, ¿ya leíste La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón? Es un drama que gira en torno a un libro, un autor, los almacenes de libros, la Barcelona de la época de Franco, la vida social en Cataluña. ¿Y El nombre de la rosa de Umberto Eco? Una novela, también de época que hace múltiples homenajes a Conan Doyle y los personajes de Sherlock Holmes, a Freud y el inconciente, a Jorge Luis Borges y las bibliotecas que tanto le obsesionaron.

Además de proponer para su lectura la reseña anexa (Ejemplo de reseña bibliográfica: texto tomado de Revista Nexos No. 348 • Diciembre de 2006: “Una provocación liberal”, por Federico Reyes Heroles, quien reseña el libro de Manuel Sánchez González, Economía mexicana para desencantados, Fondo de Cultura Económica, México, 2006, 366 Pp.)

Propongo los siguientes…

Criterios básicos para escribir una reseña:

- Ficha bibliográfica completa
- Situar al autor en su época y lugar
- Tema, género;
- Extensión, grado de dificultad para leer;
- Estructura: capítulos, secciones;
- ¿Vale la pena leer ese libro?
- ¿Quién debe leerlo?
- ¿En qué época de la vida de una persona debe o se recomienda leer ese texto?
- ¿Qué enseña el libro?

Te recomiendo la lectura del texto de Esther López Portillo que aparece en: http://sepiensa.org.mx/contenidos/2004/l_resena/rese_1.htm consultado el 6 de diciembre de 2006.

Propiciar aprendizaje en ausencia de quien diseña (ejercicio 10)

Universidad de Guadalajara
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades
División de Estudios Históricos y Humanos
Departamento de Geografía y Ordenamiento Territorial
Academia de Metodología

Asignatura: Desarrollo de ambientes de aprendizaje

Imparte: Luis Rodolfo Morán Quiroz
Correo electrónico: rmoranq@gmail.com

Ejercicio 10: De la planeación a la evaluación

Este ejercicio y el anterior consisten en que cada uno de los participantes proponga y exponga brevemente su DISEÑO DE AMBIENTE para el aprendizaje de algunos tópicos, habilidades, temas o contenidos teóricos en los que esté interesado o no. El ejercicio 10 es muy similar al ejercicio 9, PERO, sólo que en este ejercicio deben asumir que NO PUEDEN estar PRESENTES para desencadenar el aprendizaje en el ambiente que diseñen.

Las instrucciones son “las mesmas”, pero con la condición de que deben pensar en el diseño de un ambiente en el que no están ahí para desencadenar el proceso cuando llegue su “audiencia”.

Reitero:
DISEÑAR EN CASA, EXPONER EN EL AULA, ENVIAR REPORTE EN WORD Y PPT por e-mail
En este ejercicio deben asumir que NO PUEDEN estar PRESENTES para desencadenar el aprendizaje en el ambiente que diseñen;
Deben comenzar por decidir qué aprendizaje quieren promover en el ambiente que propongan;
Además de establecer con claridad a qué AUDIENCIA está dirigido el aprendizaje (por ejemplo, enseñar a andar en bicicleta a un grupo de cuatro niños de entre tres y seis años de edad);
¿Dónde? (un parque, una cocina…);
¿Qué estrategia proponen para motivar el aprendizaje? (por ejemplo, carteles, propaganda…);
¿Qué actividades PREVIAS debe realizar la persona que es parte (o el total) de esa audiencia que tienen pensada?
¿Qué instrumento aplicarían para realizar un diagnóstico de lo que ya saben?
¿Cómo llevarían a cabo las acciones asociadas con planear…;
Ejecutar…;
y evaluar?


MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
Se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:
garcia_Ambientes_reporte2_23sept06
es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).
El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:
PerezRevisa_Garcia_Ambientes_reporte2_23sept06

Al enviar por correo electrónico, poner en ASUNTO: ejercicio10 “audiencia 10”

Diseño de un tema de clase (ejercicio 9)

Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, División de Estudios Históricos y Humanos, Departamento de Geografía y Ordenamiento Territorial, Academia de Metodología

Asignatura: Desarrollo de ambientes de aprendizaje
Luis Rodolfo Morán Quiroz, rmoranq@gmail.com

Ejercicio 9: Diseño de un tema de clase (DESDE LA PLANEACIÓN HASTA LA EVALUACIÓN)

De acuerdo…En las sesiones anteriores hemos tenido mucho material para leer. En este ejercicio puedes leer todo lo que quieras, pero ese material no lo asignaré yo.

Este ejercicio y el siguiente consisten en que cada uno de los participantes proponga y exponga brevemente su DISEÑO DE AMBIENTE para el aprendizaje de algunos tópicos, habilidades, temas o contenidos teóricos en los que esté interesado. También es posible que los participantes en el curso diseñen ambientes para promover el aprendizaje de tópicos en los que NO estén interesados pero que consideran que vale la pena aprender (por ejemplo, el idioma inglés, o economía o…lo que ustedes propongan)[*].

Instrucciones:
DISEÑAR EN CASA, EXPONER EN EL AULA, ENVIAR REPORTE EN WORD Y PPT por e-mail
En este ejercicio deben asumir que PUEDEN ESTAR PRESENTES para desencadenar el aprendizaje en el ambiente que diseñen;
Deben comenzar por decidir qué aprendizaje quieren promover en el ambiente que propongan;
Además de establecer con claridad a qué AUDIENCIA está dirigido el aprendizaje (por ejemplo, enseñar a andar en bicicleta a un grupo de cuatro niños de entre tres y seis años de edad);
¿Dónde? (un parque, una cocina…);
¿Qué estrategia proponen para motivar el aprendizaje? (por ejemplo, carteles, propaganda…);
¿Qué actividades PREVIAS debe realizar la persona que es parte (o el total) de esa audiencia que tienen pensada?
¿Qué instrumento aplicarían para realizar un diagnóstico de lo que ya saben?
¿Cómo llevarían a cabo las acciones asociadas con planear…;
Ejecutar…;
y evaluar?

MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
Se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:
garcia_Ambientes_reporte2_23sept06
es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).
El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:
PerezRevisa_Garcia_Ambientes_reporte2_23sept06
Al enviar por correo electrónico, poner en ASUNTO: ejercicio9 “audiencia 1”

[*] Nótese que en su programa esta actividad está señalada explícitamente con los rubros siguientes:
“4.- Planeación de clase.
4.1.- Definir objetivos de aprendizaje.
4,2.- Diseñar la planeación de una clase.
4.3.- Diseñar actividades de aprendizaje.
4.4.- Diseñar actividades de evaluación de los aprendizajes.
4.5.- Integrar y coordinar equipos de trabajo.…
…Definir objetivos de aprendizaje.
9.- Diseñar el plan de un curso.
10.- Diseñar actividades de aprendizaje.”
Y también que pueden leer y preguntar a sus compañeros de curso y a quien propuso este ejercicio. Los domicilios de los correos electrónicos están a la mano

lunes, 10 de septiembre de 2007

Notas para el discurso matinal rumbo a la escuela

¿Por qué los niños, cuando son bebés, insisten en despertar en algún momento entre las tres y las seis de la madrugada pero en cuanto alcanzan la edad pre-escolar o francamente escolar se les pegan los párpados entre sí y el cuerpo con las sábanas? ¿Por qué a los recién nacidos les es posible detectar los días de asueto para levantarse todavía más temprano, pero en cuanto se convierten en escolares, los ataca el quinto y más sólido y gustoso sueño precisamente a las siete de la mañana?
Estas cuestiones se encuentran entre las mortificaciones filosóficas aparentemente irresolubles incluso para quienes hemos vivido esa experiencia de pasar de la infancia a la adolescencia y a la edad adulta como estudiantes: ¿por qué tenemos más sueño y la cama es más atractiva cuando es época de clases?, ¿por qué durante las vacaciones somos tan felices que incluso estamos dispuestos a desvelarnos o a dormir menos por las mañanas, pero en cuanto se acercan los días de escuela, con sus respectivas mañanas y madrugadas, el sueño nos invade cada vez más durante el día y las energías nos abandonan cada mañana al intentar levantarnos?
Incluso ahora que he acabado por convertirme en un profesional de la docencia, tras más de dos décadas de aburrir estudiantes de licenciaturas y posgrados, sigo sin comprender la relación de causa y efecto entre las épocas escolares y las seducciones de Morfeo. Toas estas reflexiones vienen a cuento a raíz de que hace unas cuantas semanas, mientras me preparaba para llevar a la hija de mi esposa a su udegeísta preparatoria, uno de mis jóvenes vecinos (tan joven que tendrá cerca de cinco o seis años) se resistía a salir de su casa. Las evidencias de que se dirigía a la escuela eran múltiples: camisa blanca, zapatos negros, llanto frente a las conminaciones del padre; incluso la hora de la mañana contribuían a hacerme sospechar que emprendían un camino muy similar al nuestro, aunque con rumbos distintos y relativamente menos avanzados que los ya logrados por mi pasajera matinal.
Aparte del constante silencio que observo en los escolares rumbo a la escuela, ya sea cuando lo hacen a pie o en vehículo de motor (observaciones que ejercí a lo largo de muchos años de vivir en una casa ubicada entre una primaria pública y un colegio particular mult-nivel, es decir, que en un solo edificio alberga desde pre-escolar hasta licenciatura), mi propia experiencia es que cuando se trata de ir a la escuela no tengo tal entusiasmo por platicar como cuando se trata del camino en sentido inverso. ¿Qué debemos hacer los padres que manejamos o que acompañamos a los propios vástagos rumbo a esos templos del saber que se supone son las escuelas y en donde lo más interesante para muchos estudiantes es la hora del recreo? ¿Hay manera de convencer a los niños en edad escolar de que ese viaje matinal tiene algún sentido presente y futuro y que no se trata simplemente de responder a una tradición que señala que porque los abuelos fueron a la escuela, también los nietos hemos de ir a ella? ¿Qué sentido puede tener ir a la escuela a determinada hora de oscuridad, en especial cuando el frescor del rocío nos impulsa nuevamente hacia las cobijas y a retomar el hilo de la historia que se desarrolla dentro de cada una de nuestras cabezas mientras tenemos los ojos cerrados? ¿Para qué apurar las cosas cuando ya nos dimos cuenta que incluso en la televisión se repiten los capítulos de las series, los noticieros o las películas más de una vez durante el día? ¿No habría manera de que mejor acudamos a la escuela cuando estemos listos en vez de alistarnos para ir a la escuela?
Ante todas estas preguntas, cada vez me convenzo más de que mi pequeño vecino tenía razones para resistirse. Quizá también mis estudiantes de licenciatura tengan razones para preferir quedarse en casa o atorarse en el parque antes de llegar a la parada del camión. Y pensándolo bien: también en los turnos vespertinos hay razones para evitar la escuela. Como aquello de que ni siquiera sepamos cuál es la asignatura de ese día, o que si acaso tenemos cierta idea de qué materias habrá al llegar a la escuela, en cambio no tenemos idea de cuáles son los temas de los que se supone que deberíamos tratar. O si sabemos de qué se trata la clase, no tenemos idea de cómo resolver los problemas que esos temas nos plantea…y a veces tampoco la tienen (ni muy mínima) nuestros compañeros de curso o los propios maestros.
Entonces: ¿cómo convencer a los estudiantes de distintas edades de ir a la escuela? Por eso estas notas: para que los padres y madres personas buenas y responsables, concientes de sus deberes para con las nuevas generaciones, encaucen a sus hijos a las aulas escolares, semanas previas a que los encausen por el hecho de no haber aprendido gran cosa, tan dormidos como llegan o se ponen una vez en el salón de clases.
¿Por dónde deben empezar los padres su discurso matinal rumbo a la escuela? ¿Por dónde podrían iniciarlo quienes transportan a los estudiantes? Estas notas podrían servir también para lo choferes de las rutas urbanas y semi-rurales con vocación parlanchina, para que las voces del pasaje no sigan los heterogéneos caminos que suelen tomar oscuritas las ocho de la madrugada y mejor todos guarden silencio ante la grandilocuencia pedagógica de nuestros sacrificados guías de la juventud adormilada.
Un discurso matinal rumbo a la escuela debe incluir 1) una introducción en la que se haga explícita la intención de convencer a los estudiantes de la utilidad de asistir a la escuela; 2) un exhorto a estudiar una vez que se llega al edificio (si lo hay, pues ya se ve que hay varias escuelas que no han logrado ni el cobijo de los vientos); 3) un listado de las consecuencias de NO ir a la escuela. Pero además, el discurso debe reiterarse con la mayor frecuencia que le sea posible al pedagogo en turno encargado de guiar a los chamacos a su escuela. Dicho esto, pasemos a las notas, oportunas y accesibles para quien deba ejercer este oficio retórico de convencer al futuro de nuestra sociedad del valor de que existan las escuelas, los profesores y hasta las bibliotecas en que se consulten repetidamente temas y contenidos que no siempre resultan de nuestro agrado personal.
1. Vale la pena asistir a la escuela porque en ella seremos felices al interactuar con nuestros compañeros. Este argumento es especialmente recomendable si el estudiante es tímido y huraño y no tiene interés alguno en platicar con sus “amiguitos” de escuela, a los que considera extremadamente bembos y aburridos;
2. Ir a la escuela es productivo porque permite que los padres salgan en pantuflas y bata, o apuradamente vestidos de manera formal, a manifestar sus pensamientos acerca de los demás conductores que les estorban en su vertiginoso camino. Aparte de las críticas a los vecinos, ésta y las expresiones de desaprobación de los maestros acerca de sus colegas una vez en la escuela, constituyen una de las mejores oportunidades para ampliar el vocabulario del escolar. Ya en el recreo y en la intimidad del hogar los profes y los progenitores se encargarán de censurar el uso del lenguaje que tan bien han aprendido los pupilos/vástagos gracias al ejemplo de los adultos. Este argumento no siempre se hace explícito por parte de los adultos, pero a veces puede bastar con mencionar que el ir a la escuela (trasladarse a ella, escuchar a los demás, estar presente en las conversaciones de los docentes), tiene efectos positivos en la ampliación del lenguaje;
3. Ir tempranito en la mañana a la escuela tiene la ventaja de que, como decía mi estimado amigo Jorge (devenido en Yoncio Feyoncio con el paso de los años y de su interacción cotidiana con los niños), “hace que te rinda más el día”, lo que equivale más o menos a lo que mi más razonable amigo José Francisco Hernández Gil solía corregir con la frase de que en efecto, levantarte temprano e iniciar actividades cuando el día todavía está oscuro hace que termines el día bastante “rendido”. Pero eso no hay que decirles a los estudiantes, pues es en parte ésa una de las partes del “currículo oculto”: que lo aprendan pero ya transcurridos los años en que podían optar por los turnos vespertinos;
4. Para mejor convencer a los estudiantes a los que acompañamos a la escuela de que ese traslado tiene sentido, vale la pena comentarles que gracias a la escuela se convertirán en profesionales (“profesionistas”, decimos en español de México) de sus más queridas aficiones y que además de ello podrán sacar algún beneficio pecuniario. Claro que la escuela se encargará de quitarles el tiempo para dedicarse a las asignaturas que más les gustan, ya sean dibujo, deportes, literatura o química, pues por todos los medios evitará que los jóvenes hagan experimentos explosivos, que canten o bailen durante la clase de cosas serias, que practiquen deportes o de que dibujen más de lo que se asigna en las clases.
Pensándolo bien, habríamos de encontrar a algún retórico suficientemente hábil como para convencernos de que el “caminito de la escuela” que alguno de mis alumnos creía que servía pare enseñar a leer, realmente tiene algún futuro promisorio en un mundo en el que las alternativas suenan mucho más atractivas: ¿para qué trasladarse a la escuela si toda la información que manejan (relativamente) los maestros ya es accesible sin moverse de casa?, ¿para qué tener maestros formales si ya hay algunos niños más informados y con mayor experiencia y habilidades expresivas que los profes que nos asigna la escuela? Ahora mi preocupación es si podré hacer que mi pobre niño, quien apenas está por comenzar sus traslados matutinos relativamente forzosos, logre creerme que abandonar las cobijas y la comodidad hogareña realmente tendrá un efecto positivo y duradero dentro de algunos años… ¿Habrá realmente algún efecto de la retórica sobre el comportamiento escolar?, ¿Tiene algún efecto productivo el ir varios años a la escuela escuchando discursos matinales de los progenitores?...
LRMQ, 10 de septiembre de 2007

lunes, 3 de septiembre de 2007

Programa Desarrollo de ambientes de aprendizaje

Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Departamento de Geografía y Ordenamiento Territorial

Asignatura: Desarrollo de ambientes de aprendizaje.

Elaborado por:
Luis Rodolfo Morán Quiroz

Fecha de actualización: enero de 2007

PRESENTACIÓN
Este curso se basa en la idea de que los estudiantes de las carreras orientadas a la investigación y docencia han de ser capaces de generar conocimiento y a la vez de orientar a las nuevas generaciones para que hagan sus propios descubrimientos. Por tal motivo, las actividades de este curso se dirigen a estimular la creatividad, tanto para aprender como para generar ambientes en los que los estudiantes puedan entrar en contacto con información escrita, pero también con formas de aprendizaje que superen el paradigma que plantea que hay un “experto” que enseña y un conjunto de estudiantes o “aprendices” que aprenden a partir de lo que el experto dice. El curso propuesto se centra en generar oportunidades y ambientes propicios para el aprendizaje, más que en el diseño de exposiciones orales o la selección de materiales que se hace obligatorio recitar. En pocas palabras, una idea fundamental es preparar a los estudiantes para que ellos mismos sean capaces de generar ambientes que faciliten el aprendizaje propio y de los demás.

UNIDAD DE COMPETENCIA
Promover aprendizajes y dirigir grupos de trabajo con fundamento en las teorías y metodologías educativas.

SABERES (sección basada en el diseño original del Dr. Hugo Torres, 2003)
Saberes prácticos
Poseer una panorámica de las teorías y métodos de enseñanza y aprendizaje contemporáneos.
Analizar las teorías educativas en la práctica docente.
Identificar conceptos principales y elaborar mapas conceptuales.
Elaborar cuadros comparativos estableciendo similitudes y diferencias entre teorías y métodos educativos.
Proponer estrategias de enseñanza y aprendizaje de acuerdo a las características particulares de los grupos de trabajo.
Organizar el tema y los objetivos para el desarrollo del aprendizaje.
Organizar grupos de trabajo.

Saberes teóricos
Identificar los paradigmas de la enseñanza y el aprendizaje en el aula.
Conocer las características del estudiante
Actuar el rol de promotor del aprendizaje.
Elaborar objetivos de aprendizaje.
Desarrollar ambientes facilitadores del aprendizaje.
Planificar una clase.
Utilizar la metodología más idónea de acuerdo al aprendizaje

Saberes formativos
Manifestar responsabilidad en el uso de métodos de aprendizaje.
Promover aprendizajes significativos en la formación del estudiante.
Desarrollar la competencia y el talento de cada estudiante.
Promover innovaciones metodológicas en el proceso enseñanza-aprendizaje.
Disposición para el trabajo colaborativo.
Asumir la identidad como promotor de aprendizajes.
Respetar la individualidad así como mantener la flexibilidad ante la divergencia.

CONTENIDO TEÓRICO PRÁCTICO (temas y subtemas)
1.- Teorías educativas.
1.1.- Educación tradicional.
1.1.1. El paradigma de la enseñanza.
1.2.- Escuela activa.
1.2.1. El paradigma del aprendizaje.
1.3.- El paradigma enseñanza-aprendizaje.
1.3.1.- El aprendizaje significativo.

2.- Metodología de enseñanza-aprendizaje.
2.1.- Nociones relacionadas con el concepto de enseñanza- aprendizaje.
2.2.- Los factores que intervienen en la metodología de enseñanza-aprendizaje.
2.3.- El uso estratégico de la metodología de enseñanza-aprendizaje.
2.3.1.- Reflexión sobre la manera de enseñar.
2.3.2.- Reflexión sobre la manera de aprender.

3.- Grupos de trabajo.
3.1.- Características de los grupos.
3.2.- Estilos de coordinación de grupos.
3.3.- Grupos operativos en la enseñanza.
3.4.- Técnicas didácticas para el trabajo individual y grupal.

4.- Planeación de clase.
4.1.- Definir objetivos de aprendizaje.
4,2.- Diseñar la planeación de una clase.
4.3.- Diseñar actividades de aprendizaje.
4.4.- Diseñar actividades de evaluación de los aprendizajes.
4.5.- Integrar y coordinar equipos de trabajo.

ACCIONES
1.- Identificar los paradigmas en que se sostiene la escuela tradicional y la escuela activa.
2.-Elaborar cuadros comparativos estableciendo las diferencias entre la escuela tradicional y la escuela activa.
3.- Analizar los supuestos básicos que sostiene el concepto enseñanza y el concepto aprendizaje.
4.- Promover en el aula aprendizajes significativos en fundamento al proceso enseñanza-aprendizaje.
5.- Organizar grupos de trabajo.
6.- Fomentar el trabajo colaborativo y la interactividad.
7.- Analizar las características psicosociales del estudiante.
8.- Definir objetivos de aprendizaje.
9.- Diseñar el plan de un curso.
10.- Diseñar actividades de aprendizaje.
11.- Diseñar mecanismos, criterios y procedimientos para la evaluación.
12.- Crear las condiciones necesarias para aplicar técnicas grupales.
13.- Aplicar técnicas de trabajo grupal y/o individual dependiendo de los objetivos planteados y de las características y dinámica del grupo.

MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:

Garcia_Ambientes_ejercicio_23sept06

es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).

El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:

PerezRevisa_Garcia_Ambientes_ejercicio3_23sept06

Al enviar sus trabajos por correo electrónico poner en ASUNTO el número del ejercicio y el tema. Por ejemplo: ASUNTO ejercicio7 “estilos”

Evidencias de aprendizaje
1.- Hacer lectura de comprensión y elaborar controles de lectura.
2.- Identificar conceptos principales y expresar su opinión personal.
3.- Elaborar cuadros comparativos.
4.- Analizar la información y presentarla con comentarios personales.
5.- Elaborar dos clases utilizando el formato sugerido en clase; debiendo contener: objetivos, actividades de aprendizaje, criterios de evaluación…
6.- Organizar grupos de trabajo.
7.- Registrar el comportamiento del grupo en el trabajo.

Criterios de desempeño
1.- A partir de identificar las ideas significativas elaborará controles de lectura que incorpore un resumen y sus comentarios personales.
2.- En base al análisis de la información sobre los principales paradigmas de la enseñanza tradicional y la enseñanza actual, elaborará cuadros comparativos.
3.- Tomando como base una situación real de enseñanza planeará dos clases conteniendo todos los momentos del proceso enseñanza-aprendizaje.
4.- Con base a la situación real de enseñanza, identificar el comportamiento con roles y caracterizar el tipo de liderazgo predominante en los grupos de trabajo.

Campo de aplicación
1.- Realidad educativa inmediata.
2.- Experiencia como alumno-docente en el aula.
3.- Situaciones de enseñanza fuera del aula.
4.- Distintos ámbitos de planeación y programación educativos.
5.- Organización de grupos para el trabajo en su experiencia personal y en otros ambientes educativos.


CALIFICACIÓN
1.- Ejercicios temáticos 1-8 5 pts cada uno = 40%
2.- Ejercicios temáticos 9-10 10 pts cada uno = 20%
3.- Ejercicios temáticos 11-13 7 pts cada uno = 21%
5.- Discusión, exposición, retroalimentación trabajos ajenos 10%
6.- Participación en clase 9%

ACREDITACIÓN
Este curso requiere que los alumnos participen en los ejercicios y envíen reflexiones por escrito. Dado que se trata de un taller, NO HAY EXAMEN EXATRORDINARIO..

BIBLIOGRAFÍA
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
ANDUELA, María. (1979/2002). Dinámica de grupos en educación. Trillas. México.
CARBONELL, Jaime. (2001). La aventura de innovar. El cambio en la escuela. Ediciones Morata. Madrid.
COLL, César. (1994). Corrientes pedagógicas contemporáneas. México: UPN – SEP.
DEL VALLE, Estela. (1999). Guía del maestro multigrado. SEP-CONAFE. México.
ESPÍNDOLA, J. L. (2000). Reingeniería educativa. El pensamiento crítico: cómo fomentarlo en los alumnos. Pax. México.
GIRY. Marcel. (2002). Aprender a razona. Aprender a pensar. Siglo XXI. México.
GÓMEZ, Ma. T. y otros (1991/1999). Propuestas de intervención en el aula. Narcea. Madrid.
HARGREAVES, Andy y otros (2001). Aprender a cambiar. La enseñanza más allá de las materias y lo niveles. Octaedro. Barcelona.
MONEREO, C. (coordinador). (1991). Enseñar a pensar a través del currículum escolar. Barcelona: Casals.
PALACIOS, J. (compilador) (1988/1999). La cuestión escolar. Fontamara. México.
PALACIOS, Jesús. (1994). La cuestión escolar. Madrid.
SÁNCHEZ MIGUEL, Emilio (1998). Comprensión y redacción de textos. Edebé. Barcelona.
SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA. (1993). Plan y programas de estudio. Educación básica. Primaria. SEP. México.
TORRALBA ROSELLÓ, Francesc. (2001). Rostro y sentido de la acción educativa. Edebé. Barcelona.
VEGA, J. Laura y M. C. J. González Pérez. (1994). Geografía. Libro para el maestro. SEP. México.
VEGA, J. Laura y M. C. J. González Pérez. (1996). La enseñanza de la geografía en la escuela secundaria. SEP. México.

BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARÍA
Bonveccho, Claudio (compilador). (1991/2002). El mito de la universidad. Siglo XXI UNAM. México.
CREFAL (1983). Antología: La investigación participativa en América latina. CREFAL. México.
DE SCHUTTER, Anton. (1981). Investigación participativa: una opción metodológica para la educación de adultos. CREFAL. México.
JARA, Óscar (1994). Para sistematizar experiencias. Alforja. Guadalajara.
McLAREN, Peter. (1984). La vida en las escuelas. Siglo XXI UNAM. México.
PANSZA GONZÁLEZ, Margarita y otros (1986) Operatividad de la didáctica. Gernika. México.
VENEGAS GARCÍA, Norma (compiladora). (1998).Antología: Cómo aprendí a ser maestro. SNTE.México.

BIBLIOGRAFÍA DE LOS EJERCICIOS
a) Jakeline Duarte Duarte, “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual” y
b) Miguel Ángel Herrera Batista, “Consideraciones para el diseño didáctico de ambientes virtuales de aprendizaje…” (ES PARTE DE LA ACTIVIDAD DEL EJERCICIO 3 EL ubicar de dónde provienen los dos primeros)
c) Zaccagnini, Mario César. (S/f). “Impacto de los paradigmas pedagógicos históricos en las prácticas educativas contemporáneas”. Tomado de la Revista Iberoamericana de Educación: http://www.rieoei.org/deloslectores/443Zaccagnini.pdf consultada el 12 de enero de 2007, y
d) Morán Quiroz, Luis Rodolfo (2003). “Formar ciudadanos expresivos, críticos y diversos” en: María Guadalupe Moreno Bayardo y Felipe Plascencia Vázquez (coordinadores), Aportaciones de la investigación educativa a los profesores de educación básica. SEJ. Páginas: 123-141.
e) Hernández Nodarse, Mario. (s/f) “La evaluación del aprendizaje: estímulo o amenaza”. Tomado de la revista digital de educación de la OEI: www.oei.es
f) Cabrera Albert, Juan Silvio. S/f. “El estudio de los estilos de aprendizaje desde una perspectiva vigotskiana: una aproximación conceptual”. Tomado de la revista digital de educación de la OEI: www.oei.es
g) Romo Aliste, María Eugenia et altere. S/f. “Eres visual, auditivo o kinestésico? Estilos de aprendizaje desde el modelo de la programación neurolingüística (PNL)”. Tomado de la revista digital de educación de la OEI: www.oei.es
h) Aguilar Sahagún, Luis Armando. (s/f). “El derecho al desarrollo educativo d ela infancia como factor fundamental en la construcción de una sociedad justa en América latina” Save the Children. Suecia (publicado en la revista digital de la Organización de Estados Iberoamericanos Revista Latinoamericana De Estudios Educativos, Vol. XXXIII, nº 2 de 2003, Centro de Estudios Educativos, CEE: http://www.oei.es/buscador.htm
i) Michel Peroni. “La lectura como práctica social. Los equívocos de una evidencia”. Conferencia magistral, II Encuentro de Promotores de la Lectura, XVIII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, 2004, consultada el 13 de diciembre de 2007 en http://www.fil.com.mx/promotores/ponencias/ponencia.asp?rt=&id=4 (puedes acceder a ella en las copias de textos asignados para el curso)
j) Eco, Umberto. 1994. “Utilidad de las bibliotecas particulares”. En: Segundo diario mínimo. Barcelona: Lumen.

martes, 29 de mayo de 2007

Estudiantes 2007




A petición de algunos de los estudiantes que participaron en mis cursos este semeste en psicología y filosofía del ITESO y en geografía de la Universidad de Guadalajara, añado a esta bitácora-blog sus sonrientes y sesudas imágenes.

jueves, 19 de abril de 2007

Acerca del reporte de investigación

Dos listados y algunas sugerencias para elaborar el reporte de investigación


Luis Rodolfo Morán Quiroz
Abril 2007

En contra de la visión que concibe el papel de los investigadores en ciencias sociales como algo tan sencillo como ir, preguntar, escribir las respuestas y publicarlas, resulta que una vez que nos metemos en el asunto de convertirse en investigadores de la sociedad, la cosa ya no pinta tan fácil. Para empezar, hay que planear a dónde ir, a quién y qué preguntar, cuánto tiempo y cuánto dinero estamos dispuestos a invertir en el diseño de nuestras preguntas y en generar interacciones en las que nos las respondan las personas que nosotros consideramos son las idóneas para hacerlo. Luego viene la complicación de ver si nuestras preguntas generan respuestas que a nosotros nos permitan saber algo nuevo acerca de la sociedad y asegurarse de que al preguntar la gente entiende en el mismo sentido (que nosotros y que los demás interpelados) los términos que utilizamos para plantearles nuestras preguntas.

Para mayor complicación, una vez que decidimos que tenemos definido el problema de investigación, medianamente diseñado el instrumento para la recolección de datos (es decir, qué le vamos a preguntar a la gente, o a la realidad, o a los muertos del mundo histórico, o a los autores que escribieron sus respuestas por escrito quizá sin preocuparse por responder directamente a nuestras preguntas) y que tenemos un montoncito de información materializado en cuestionarios contestados, casetes con las respuestas grabadas en audio, libros subrayados o documentos paleografiados, quedan otras actividades por hacer.
La angustia de darse cuenta de que no bastaba con platicar con la gente para enterarse del sentido que les dan a sus acciones, de que leer un libro de un autor no hace que comprendamos su contexto, ni sus preferencias, ni sus ideas a cabalidad, hace más difícil el proceso de escribir un reporte acerca de lo encontrado en nuestras pesquisas.

Una instancia que me parece ilustrativa del proceso cíclico entre la búsqueda y el reporte es el de la literatura de Paco Ignacio Taibo II, cuando sus personajes detectivescos salen en busca de resolver un crimen, usualmente ligado con problemas políticos, de corrupción y de traiciones (si es que éstos pueden considerarse como si fueran cosas distintas) y vuelven a su “centro de operaciones” a redactar lo que llevan en claro. Los detectives de Paco Ignacio Taibo II no siempre salen muy iluminados de sus exploraciones y en algunos casos hasta salen golpeados o deprimidos por sus hallazgos, pero lo que resulta digno de resaltar es su ejemplo de disciplinados escribanos de sus hallazgos, estén o no acordes con la idea original que tenían al comenzar su investigación.

En todo caso, la lección que se deriva de la experiencia de investigar en las ciencias sociales consiste en que hay ciertas convenciones por las cuales nos juzgamos los colegas entre nosotros mismos. Si un trabajo escrito que pretende ser un proyecto de investigación o un reporte final y no cita las fuentes posibles de información, las poblaciones o los textos o las experiencias que constituyen el punto de partida para nuestra idea de investigar, no estaremos muy dispuestos a respetar al escrito y a veces ni siquiera al que se dice investigador sin cumplir con las mínimas convenciones de las disciplinas de las ciencias sociales.
Estas convenciones de la estructura y la argumentación que deben seguir los reportes de las ciencias sociales son más o menos las mismas en todas las ciencias sociales y en todos los idiomas en los que se escriben las ciencias sociales. Lo que representa una serie de ventajas: no hay que inventar una secuencia de exposición cada vez que hay que escribir un reporte, todos los científicos sociales tienen un mediano acuerdo acerca de dónde buscar la información pertinente (por ejemplo, casi nadie se pondría a buscar el título de un trabajo en las páginas finales o en la mitad del documento), se sigue una estructura muy similar en Finlandia y en Zimbawe, entre otras ventajas, lo que es lo mismo que decir que la estructura del reporte es muy parecida aquí y en China y no es necesario inventar el hilo negro ni descubrir el agua tibia.

Este pequeño texto tiene el propósito de presentar dos listas: una con algunos libros útiles para encontrar consejos por escrito de algunos investigadores que han escrito guías o manuales; la otra es una especie de “checklist” en la que quien esté en proceso de escribir (o tiene la intención de hacerlo) un reporte de investigación, pueda contrastar su documento con las partes que se señalan en la lista. Algo así como preparar la maleta y asegurarse de que estén artículos como…cepillo de dientes (ya); calcetines (ya); camisas (ya); zapatos (ya)…o como ir al mercado y comprar las zanahorias, los pepinos, las papas…

Una lista de libros que vale la pena consultar para despejar dudas acerca de cómo escribir el reporte de investigación (no basta con consultar la lista: hay que consultar los libros por la parte de adentro y leer en detalle).-

Carcedo, Elisa F. 1998. Lenguaje científico técnico y elaboración de tesis de posgrado. Lupus Magíster. Puebla.

Domínguez Gutiérrez, Silvia et al. Elementos básicos para elaborar una tesis (pregrado y posgrado). CUCSH/U. de Guadalajara. Guadalajara.

Hernández Sampieri, Roberto et al. 2003. Metodología de la investigación. McGraw-Hill. México.

Lofland, John y Lyn H. Lofland. 1995. Analyzing Social Settings. A Guide to Qualitative Observation and Analysis. Wodsworth Publishing. Belmont.

Martínez Arioles, Bernardo y Eduardo Almeida Acosta. 2006. Cómo organizar un trabajo de investigación. UIA-Puebla y Universidad Madero. Puebla.

Petrak Romero, Günther y Rodrigo Pardo Fernández. 2005. Redacción. Un enfoque funcional. UIA-Puebla/Esfinge. Puebla.

Quivy, Raymond y Luc van Campenhoudt. 2005. Manual de investigación en ciencias sociales. Limusa. México.

Shaw, Fran. 1995. 50 Ways to Help You Write. Tips, Techniques, and Shortcuts to Help You Write Like a Pro. Longmeadow. Stamford.

Vizcaíno Sahagún, Carlos. 2002. Las revistas de investigación y cómo publicar en ellas. Altexto. México.

Wolcott, Harry F. 2001. Writing Up Qualitative Research. Sage. Thousand Oaks.

Todas estas obras insisten en una lógica similar: el reporte de investigación está relacionado con el proyecto. Simplemente retornan a una idea del sentido común: si en el proyecto “prometemos” que buscaremos algo y lo redactamos en futuro (haré, recopilaré, analizaré), en el reporte de investigación señalamos qué promesas hemos logrado cumplir, en cuáles nos quedamos cortos y en qué nos excedimos en nuestras expectativas.
Si el proyecto plantea hipótesis que se pondrán a prueba (en el futuro), el reporte simplemente señala cómo se les puso a prueba (en el pasado) y qué se encontró como evidencia para decir que se acepta o rechaza la hipótesis nula (o, la hipótesis alternativa). Es decir, en el reporte se muestra la relación entre las intenciones que se tenían en el proyecto y los logros durante el proceso de investigación.

En este mismo blog puedes consultar otros libros sobre metodología, por si requieres más ejemplos de este proceso de diseño, investigación, prueba de hipótesis y reporte de resultados: http://lrmoranquiroz.blogspot.com/2007/02/libros-sobre-investigacin-en-ciencias.html

Una lista por cotejar frente a tu reporte.-
Siguiendo la estructura convencional del reporte, Lofland y Lofland (1995) proponen un capítulo entero acerca de la escritura de reportes. En ese capítulo dedican una amplia sección para una lista de cotejo o “checklist” (calcetines (ya); zanahorias (ya)…y así sucesivamente).
Traduzco simplemente los subtítulos de sus secciones y te recomiendo que consultes directamente a estos autores para ampliar la información con la que debes responder a cada pregunta que ellos plantean.
Antes de enumerar los puntos de cotejo de los Lofland, me permito añadir algunas preguntas: ¿Nombre completo de los autores del reporte? ¿Nombre completo de quienes participaron en la recolección de datos? ¿Filiación institucional? ¿Fecha? ¿Lugar? ¿Número de versión del reporte? ¿Hoja aparte para la portada?

A. ¿Organización básica?
1 ¿Titulo?
2 ¿Resumen?
3 ¿Primeros párrafos?
4 ¿Una visión general desde el principio?
5 ¿Revisión de la literatura?
6 ¿Fuentes de los datos?
7 ¿Cuerpo principal con subdivisiones?
8 ¿Sumario y conclusiones?
9 ¿Bibliografía?
10 ¿Convenciones de estilo?
11 ¿Convenciones de escritura?
B. ¿Reporte y cuidado metodológico? (de aquí en delante no incluyo los incisos numerados de los Lofland)

C. ¿Esfuerzo y éxito en la investigación?

D. ¿Calidad, cantidad y pertinencia de los datos?

E. ¿Análisis a conciencia?

F. ¿Equilibrio?

G. ¿Verdad y verosimilitud?

H. ¿Originalidad?

martes, 27 de marzo de 2007

Instrucciones para armar un GRIMORIO


Sencillas instrucciones para armar un GRIMORIO.


Traducidas del arcano por su querido profesor de “enfoques sociológicos de la investigación” y “desarrollo de ambientes de aprendizaje” (U. de G., marzo de 2007)

Harry Potter, el más famoso aprendiz de brujo del siglo XXI, seguramente cuenta con un libro en el que consulta las fórmulas para realizar encantamientos y mágicas acciones. Ese libro es sencillamente un grimorio.


En el caso de los estudiantes universitarios que se proponen ingresar como profesionales de una disciplina, el conjunto de las fórmulas puede extenderse por varios miles de metros cúbicos y no limitarse a un solo volumen. No obstante, para cada semestre o asignatura, vale la pena tener un grimorio en el que se refieran las principales discusiones de estas ciencias, que lidian con fenómenos que a pesar de ser tan visibles no por ello permiten que sus secretos se develen con facilidad.

Por ello, para los estudiantes de la gloriosa Universidad de Guadalajara, enlistada entre las mejores del mundo por su gran capacidad de sobrevivir a las crisis de deserción, presupuestales, de espacio y equipamiento, sugiero los siguientes pasos para armar su propio grimorio sociológico o pedagógico.

Piensa en un color que puedas asociar con tu carrera, con tus asignaturas de este semestre o con la asignatura específica para la que elaborarás tu grimorio;


Diseña una portada para tu grimorio, en la que expreses tus propias ideas acerca de tu acción como aprendiz y en la que apliques el color con el que asocias el contenido de tu grimorio;


Puedes comprar, reciclar, recortar cartoncillos, madera, cuero o metal, para formar un reservorio del material al que has recurrido en lo que va del semestre y al que recurrirás en las semanas que quedan;


Asegúrate de consultar con frecuencia tu grimorio y de añadirle todos los elementos que consideres necesarios;


Entre esos elementos (indispensables) están los textos que has leído y leerás para el aprendizaje de tu disciplina y los ejercicios ya elaborados para las materias de este semestre;


Si tus profesores no te proporcionan más que algunas “pistas” para saber de qué tratarán las sesiones, aprovecha esas pistas y basa en ellas tus búsquedas en internet y en bibliotecas;


Si tus profesores te ofrecen textos para leer, grandes ideas expuestas oralmente y otros materiales (esquemas, tablas), aprovecha esos insumos y ponlos en tu grimorio con tus propios comentarios, anotaciones marginales y referencias para posterior uso (durante el semestre y posteriormente);


Una idea básica del grimorio es que es mejor tener documentos bien organizados que confiar en que se tiene buena memoria, pues, como dicen los chinos (y no precisamente para vender más tinta china), “es más fuerte la más débil de las tintas que la más poderosa de las memorias”. Simplemente por eso vale la pena concentrar el material de lectura, tus reacciones y trabajos impresos en un solo lugar (carpeta de argollas, por ejemplo) en el que resguardes tus materiales de este semestre y de tu carrera;


Renueva tu grimorio cada semestre. Por lo pronto, durante este semestre asegúrate que tu querido maestro vea y analice es grimorio.


Algunas notas acerca del término “grimorio” extraídas de Wikipedia:

Grimorio (del francés: grimoire). Masculino. Libro de fórmulas mágicas usado por los antiguos hechiceros - DRAE.

Grimoire. The word grimoire is from the Old French gramaire, and is from the same root as the words grammar and glamour. This is partly because, in the mid-late Middle Ages, Latin "grammars" (books on Latin syntax and diction) were foundational to school and university education, as controlled by the Church — while to the illiterate majority, non-ecclesiastical books were suspect as magic[citation needed]. But "grammar" also denoted, to literate and illiterate alike, a book of basic instruction. A grammar is a description of a set of symbols and how to combine them to create well-formed sentences. A Grimoire is, appropriately enough, a description of a set of magical symbols and how to combine them properly.

Notable historical grimoires include:
The Picatrix, or, Ghâyat al-Hakîm fi'l-sihr; also known as The Aim of the Sage (13th century)
Liber Juratis, or, the Sworn Book of Honorius (13th century)
Le Grand Grimoire, The Grand Grimoire (13th century)
The Book of the Sacred Magic of Abra-Melin the Mage (1450s)
The Greater Key of Solomon (16th century)
The Lemegeton, or, the Lesser Key of Solomon (17th century)
The Black Pullet (18th century)
(Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Grimoire )

También se llama grimorio a un conjunto de signos a descifrar, galimatías y, en tono despectivo, obra o texto obscuro, complicado o indescifrable (Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Grimorio )

miércoles, 14 de marzo de 2007

Ambientes de Aprendizaje: Estilos de aprendizaje (ej 7)

Ejercicio 7: Estilos de aprendizaje (¿ES LO MISMO ATRÁS QUE EN ANCAS?)

¿Todo aprendemos igual y todos estamos igualmente interesados o aburridos por determinados temas? ¿O acaso habrá gente que prefiera cosas que nosotros detestamos? ¿Hay cosas que aprendemos mejor de un modo que de otros? Este ejercicio aborda esas discusiones y además lo hace desde dos distintos paradigmas, para mayor riqueza conceptual…

Instrucciones (¡también simplísimas!):
EN EL AULA.-
Decide con tu equipo cuál de los siguientes textos te interesa leer, comentar y exponer:
Cabrera Albert, Juan Silvio. S/f. “El estudio de los estilos de aprendizaje desde una perspectiva vigotskiana: una aproximación conceptual”. Tomado de la revista digital de educación de la OEI: www.oei.es
Romo Aliste, María Eugenia et altere. S/f. “Eres visual, auditivo o kinestésico? Estilos de aprendizaje desde el modelo de la programación neurolingüística (PNL)”. Tomado de la revista digital de educación de la OEI: www.oei.es

FUERA DEL AULA.-
En coordinación con los demás miembros de tu equipo lee el texto que escogieron y
Toma nota de los principales argumentos y de tus SENTIMIENTOS: ¿crees que tus maestros toman en cuenta los estilos de aprendizaje de quienes participan en los cursos de tu carrera? ¿igualmente, lo hicieron alguna vez en el bachillerato y en otros niveles educativos? ¿puedes citar otras experiencias de aprendizaje en tu hogar o en tu trabajo en las que percibas que la gente aprende según diversos estilos?
Prepara, CON TU EQUIPO DE TRABAJO un breve resumen de lo contenido en el texto, de las reacciones y experiencias propias y de los demás miembros de tu EQUIPO relacionadas con el tema de los estilos de aprendizaje, para exponer la próxima sesión (de preferencia en PPT, para poder visualizar todos a la vez cuando estemos en el salón de clase – asegúrense de que TODOS los miembros del equipo participen en la DISCUSIÓN Y ELABORACIÓN de la presentación).

EN EL AULA.-
EL EQUIPO debe exponer las principales ideas que llamaron su atención en el texto seleccionado por cada equipo. Deberán utilizar el resumen que elaboraron al hacer la lectura antes de la sesión en el salón (asegúrense de que TODOS los miembros del equipo participen en la exposición);
Discute con los otros equipos en sesión plenaria;
Señalen si, en el curso de la elaboración de la presentación, encontraron a alguien que se sintiera más cómodo con determinadas tareas, nociones, actividades: ¿notaron que el asunto de los “estilos de aprendizaje se aplicara a los miembros de su equipo?:
¿Qué propone tu equipo para prestar más atención, en el diseño de ambientes de aprendizaje, a distintos estilos de aprender?
¿Crees que haya actividades más idóneas para determinados estilos de aprender? ¿Qué relación encuentras con el asunto de la “vocación” y la manera en que escogemos nuestra profesión u oficio?

Ambientes de Aprendizaje: ¿Evaluar el curso o el aprendizaje? (ej 6)

Ejercicio 6: ¿Evaluar el curso o el aprendizaje? (EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE Y DEL CURSO)

¿Se puede aprender aunque un curso sea malo? ¿Se aprende de los malos ejemplos? ¿Puede un curso ser bueno pero ser inadecuado para algunos de los participantes? ¿Cómo generar aprendizaje significativo en estudiantes que no han madurado todavía? ¿Cómo DIAGNOSTICAR (evaluar al inicio del curso) para ser capaces de diseñar ambientes de aprendizaje que contribuyan a que los estudiantes aprendan?

Este ejercicio se dirige a los procesos para diseñar mecanismos, criterios y procedimientos para la evaluación y el DIAGNÓSTICO.

Instrucciones (¡simplísimas!):
FUERA DEL AULA.-
Lee el texto
· Hernández Nodarse, Mario. (s/f) “La evaluación del aprendizaje: estímulo o amenaza”. Tomado de la revista digital de educación de la OEI: www.oei.es
Toma nota de los principales argumentos y de tus SENTIMIENTOS: ¿crees que tus maestros te evalúan adecuadamente en esta universidad? ¿en el bachillerato y en otros niveles educativos? ¿en otras experiencias de aprendizaje en tu hogar o en tu trabajo?
Prepara un breve resumen de lo contenido en el texto y de tus reacciones y experiencias relacionadas con la evaluación, para exponer la próxima sesión (de preferencia en PPT, para poder visualizar todos a la vez cuando estemos en el salón de clase).

EN EL AULA.-
Expón las principales ideas que llamaron tu atención en el texto de Mario Hernández. Utiliza el resumen que elaboraste al hacer la lectura antes de la sesión en el salón;
Discute con tus compañeros en sesión plenaria;
¿Qué propones que puede hacerse para evaluar el APRENDIZAJE?
¿Qué propones para evaluar la efectividad de un CURSO?
¿Y para la efectividad de una experiencia de aprendizaje NO ESCOLAR?
¿Para evaluar un AMBIENTE diseñado para aprender?
¿Y como podrías evaluar algún ambiente en el que has aprendido algo, aunque no esté diseñado para aprender, sino simplemente para vivir?

jueves, 1 de marzo de 2007

Desarrollo de ambientes de aprendizaje: ej. 5

Ejercicio 5: Una distinción básica: planeación, ejecución, evaluación (SECUENCIA E INTEGRACIÓN)

Alguna vez, hace muchos años, escuché que alguien dijo de una maestra que a la vez fungía como funcionaria, que “parecía zopilote”. “¿Por qué?”, inquirí cándidamente. “Simplemente porque planea mucho y obra poco”. En efecto, en las condiciones de los ambientes en que habitan los zopilotes suele ser escaso el alimento, hay que dedicar largas horas a rastrearlo desde las alturas, procurar ahorrar energía y no malgastarla en aleteos inútiles y por la escasez en la ingesta el proceso metabólico produce pocos desechos. Y aunque esa expresión la escuché en mis años en el desierto de Baja California, la expresión no era LITERAL sino FIGURADA, pues la pobre maestra era, por no hablar mal de ella, un poco indecisa para llevar a cabos sus planes.

Sin embargo, hay otros aspectos de la relación entre la planeación y la acción. Así como hay quien comienza a hablar o a escribir sin saber muy bien cuál es su argumento, hay quien comienza a actuar sin preguntarse si sus acciones son parte de un plan asociado a la razón o si simplemente han sido desatadas por la mera pasión. Mucha pasión pero escasa razón puede implicar que se hagan cosas sin pensar en las consecuencias deseadas o posibles más allá del corto plazo. Pero demasiado rumiar las ideas puede llevar a que nunca se les aplique y no se pueda evaluar “qué hubiera pasado si…” Bien sabemos que una buena idea sin un buen plan no llega muy lejos.

Este ejercicio está orientado a discutir de qué manera la planeación es necesaria en la educación y cómo distinguirla de la puesta en práctica de las ideas. Pero además, se trata de saber cómo hacer para saber qué efectos (nocivos, nulos, benéficos, contradictorios) tuvo en determinadas áreas y saber si vale la pena invertir en ella todo el dinero, tiempo, ganas, gente, espacio en ejecutar ese tipo de planes. En el ejercicio 6 abordaremos el asunto de la evaluación del aprendizaje pero por lo pronto se trata de dejar claros los límites (DEFINIR) los conceptos de planeación, ejecución y evaluación y cuál debe ser la secuencia en que han de realizarse e integrarse en el proceso de aprender y facilitar el aprendizaje.

Instrucciones:
EN EL AULA.-
Formar equipos de discusión;
Proponer definiciones de esos tres conceptos (planeación, ejecución, evaluación);
Una vez delimitados los conceptos en cada grupo de discusión, CONTRASTAR con las definiciones propuesta en el pequeño texto asignado para esta sesión;
Siguiendo la lógica del texto, ¿cómo podrías delimitar y valorar los otros dos conceptos (secuencia e integración)?

FUERA DEL AULA.-
Escribe en WORD tus impresiones de la discusión;
Incluye las definiciones a las que llegaron en tu grupo;
Puedes incluir esquemas, mapas conceptuales, modelos, escenarios, ejemplos, en tu reporte;
Envía por correo electrónico a todos tus compañeros;
Escoge uno de los reportes que te lleguen y RETROALIMENTA;
Corrige tu reporte en los puntos que consideres pertinentes y envía nuevamente con el añadido en el NOMBRE DEL ARCHIVO: Garcia_Ambientes_ejercicio5_(fecha)_versionREV

MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
Se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:
garcia_Ambientes_ejercicio5_23sept06
es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).
El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:
PerezRevisa_Garcia_Ambientes_ejercicio5_23sept06
Al enviar por correo electrónico, poner en ASUNTO: ejercicio5 “integración”

martes, 27 de febrero de 2007

Desarrollo de ambientes de aprendizaje: teoría educativa en la enseñanza

Ejercicio 4: ¿Para qué sirve la teoría educativa en la enseñanza? (TEORÍAS Y PARADIGMAS EDUCATIVOS)

Según entiendo[*], hay dos formas básicas de hacer las cosas: la primera consiste en comenzar a actuar y de ahí tratar de “abstraer” las ideas que nos ayudan a explicar lo que hacemos; la segunda es concebir ideas y de ahí derivar las acciones nos permitan “concretar” esas ideas. Aunque no es mi intención entrar en el debate acerca del problema de la existencia versus esencia en que han estado metidos los filósofos, ni en el de la relación entre abstracto y concreto, vale la pena señalar que hay quienes proponen que la forma de lograr el conocimiento implica un proceso que va de lo abstracto a lo concreto y de ahí de regreso a lo abstracto.
Algunos autores (por ejemplo Enrique de la Garza) señalan que “la mera neta” (mis palabras no las de los académicos que lo proponen) está en la secuencia concreto-abstracto-concreto. Lo único que esto quiere decir es algo muy similar a los que decía Lewis Carroll en su texto “Sylvie and Bruno”: lo mejor es comenzar siempre desde el principio…a menos que se trate de un perro, pues es mucho menos probable que nos muerda si lo tomamos de la cola. El problema a veces es saber cuál es el principio.

En este ejercicio enfatizo la relación entre las teorías de la enseñanza y las prácticas para promover el aprendizaje. Bien sabemos, y no sólo por las ideas de los teóricos, que cuando alguien nos llega con conceptos y palabrejas desconocidos para nosotros, y que percibimos como “pura teoría”, poco aprendemos. Pero, ¿de qué nos sirve tener algunos paradigmas que guíen nuestra acción? ¿y a la inversa, qué buenas ideas podrías sacar de las acciones de los demás? Hay quienes dicen que quienes intentan educar suelen tener una “teorías implícita” con la que ligan entre sí dos conjuntos de acciones. Por ejemplo, que hay una relación por la cual el dar nalgadas (en la parte carnosa, de atrás y abajo, del cuerpo) contribuye a que funcionen las neuronas de los educandos (por la parte dura, de “mero” arriba) para que aprendan determinados hábitos. ¿Será cierto que hay “teorías implícitas”?

El caso es que podemos pensar en que existen distintos tipos de teorías y modelos, como los siguientes:

Teorías, conceptos, modelos, paradigmas educativos
Del aprendizaje
Pedagógicos
Teorías para el aprendizaje de conceptos
Teorías para el aprendizaje de habilidades motoras
Teorías de la motivación
Teorías para el aprendizaje afectivo y actitudinal
Algunos autores señalan que, de hecho, las teorías pueden ser aun más particulares y vincularse con técnicas para el aprendizaje individual y que estas teorías y aquellas técnicas son diferentes de las que deben utilizarse para explicar o para promover el aprendizaje en colaboración y las zonas de desarrollo proximal (básicamente éstas últimas señalan que madurar y aprender solo es distinto de aprender junto con el grupo y aprovechar las habilidades de los otros miembros de un grupo de trabajo).

Instrucciones:
EN EL AULA.-
El primer paso es discutir si lo dicho ARRIBA tiene algún sentido para los participantes en este curso: es decir, ¿cómo conciben la relación entre teoría y práctica de la educación?;
A continuación, se trata de aprovechar los aprendido hasta el momento en este curso y en el transcurso de sus vidas para señalar si de algo les ha servido la teoría para fundamentar su práctica;

El siguiente paso es dar una mirada a los textos de:
- Zaccagnini, Mario César. (S/f). “Impacto de los paradigmas pedagógicos históricos en las prácticas educativas contemporáneas”. Tomado de la Revista Iberoamericana de Educación: http://www.rieoei.org/deloslectores/443Zaccagnini.pdf consultada el 12 de enero de 2007, y

- Morán Quiroz, Luis Rodolfo (2003). “Formar ciudadanos expresivos, críticos y diversos” en: María Guadalupe Moreno Bayardo y Felipe Plascencia Vázquez (coordinadores), Aportaciones de la investigación educativa a los profesores de educación básica. SEJ. Páginas: 123-141.
Y decidir qué grupos, cómo y en cuánto tiempo pueden preparar y exponer lo que dicen esos autores en cuanto a la relación de los paradigmas con la práctica educativa (Zaccagnini) y en cuanto a relación entre la investigación social de campo y las formas de promover el aprendizaje (Morán).

FUERA DEL AULA.-
Habrán notado que tocamos puntos de importancia en el programa de este curso. Más explícitamente estamos no sólo en el asunto de saber qué teorías hay en el campo de la educación sino cuáles han estado de moda y cómo se han usado. Igualmente subyace a este ejercicio la cuestión de la utilidad que estas teorías puedan tener para la educación y el valor de la investigación empírica para poner a prueba las hipótesis que se plantean en abstracto desde las teorías.

Así que además de estar metidos en la parte que dice
“1.- Teorías educativas.
1.1.- Educación tradicional.
1.1.1. El paradigma de la enseñanza.
1.2.- Escuela activa.
1.2.1. El paradigma del aprendizaje.
1.3.- El paradigma enseñanza-aprendizaje.
1.3.1.- El aprendizaje significativo.”

Comenzamos a entrar en la parte de
“6. ACCIONES:
1.- Identificar los paradigmas en que se sostiene la escuela tradicional y la escuela activa.
2.-Elaborar cuadros comparativos estableciendo las diferencias entre la escuela tradicional y la escuela activa.”

Por ende, lo que sigue a continuación es realizar la reflexión y discusión de los contenidos de los dos textos planteados, echarle coco y sacar en claro la relación entre teoría educativa, paradigmas de la educación, relación de estas herramientas conceptuales con las prácticas pasadas y actuales de la enseñanza-aprendizaje”.
Lo que implica que los equipos de trabajo pueden proponer mapas conceptuales, esquemas, exposiciones y demás estrategias que consideren conveniente para plantear a los otros equipos la relación explícita entre “teorías y prácticas educativas”. ¿Quedó lo suficientemente confuso?
Ahora la idea es que saquemos algo en claro de la discusión y que lo escriban INDIVDUALMENTE en programa WORD y lo envíen a los demás participantes en el curso.

MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
Se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:
Garcia_Ambientes_reporte2_23sept06

es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).

El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:
PerezRevisa_Garcia_Ambientes_reporte2_23sept06
Al enviar por correo electrónico, poner en ASUNTO: ejercicio4 “Teoría”

[*] No hay que confiar mucho en los entendimientos, entendederas y entendidos de los profesores y diseñadores de ejercicios didácticos. Vale la pena ser cartesianos y aplicar el principio que reza: “la duda es el principio de todo conocimiento”. Si dudan de las formas de entender y de las propuestas ajenas, quizá den en más clavos que quien coordina este curso.

domingo, 11 de febrero de 2007

Desarrollo de ambientes de aprendizaje: ej. 3

Desarrollo de ambientes de aprendizaje: Universidad de Guadalajara (México).

Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades; División de Estudios Históricos y Humanos; Departamento de Geografía y Ordenación Territorial; Academia de Metodología


Ejercicio 3: ¿Qué es un ambiente de aprendizaje? (ESPACIO Y PROCESOS EDUCATIVOS)

¿Qué relación hay entre el espacio en que se aprende y los alcances y la permanencia de lo aprendido? ¿Es indistinto el espacio en que se aprende? ¿Por qué existen espacios como las aulas a las que se considera el mejor espacio para aprender? ¿Es verdad que constituyen el mejor espacio para el aprendizaje? ¿Y si se trata de aprender acerca de cosas que no caben en un salón? ¿Hay espacios más adecuados que las aulas para aprender habilidades distintas de las asociadas al aprendizaje de conceptos? Por ejemplo, para aprender a hacer un pastel, ¿qué tan adecuada es un aula como las disponibles en el CUCSH en vez de una cocina-escuela (como la cocina de la abuela)?

Las visiones recientes acerca de la educación enfatizan que los espacios en los que se suscitan los procesos de enseñanza-aprendizaje inciden también en los resultados y en las dificultades a salvar durante el proceso. Aprender a leer en un salón mal iluminado y ruidoso, por ejemplo, es mucho más difícil que hacerlo en un cuarto con buena iluminación.
El material didáctico y los demás apoyos que se utilicen para optimizarlo inciden también en lo tortuoso o delicioso que pueda resultar el proceso de aprender…y de enseñar. Uno de los temas en los que insisten los expertos de hoy es el de la oposición entre los espacios de la educación tradicional versus los espacios para el aprendizaje significativo: mientras que la educación tradicional se da en espacios diseñados para la recepción de información de parte de los educandos, la educación vinculada a la concepción de los aprendizajes significativos se inclina por reconocer la importancia del contexto para construcción del conocimiento por parte de quienes aprenden.

Instrucciones:
DENTRO DEL AULA.-
Se trabajará en dos equipos, formados a partir de dos “capitanes” que escogerán alternativamente a los demás miembros del equipo;
Cada equipo deberá leer y discutir uno de los siguientes textos.-
a) Jakeline Duarte Duarte, “Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual” y
b) Miguel Ángel Herrera Batista, “Consideraciones para el diseño didáctico de ambientes virtuales de aprendizaje…”
ANTES de salir del aula, los elementos de los dos equipos deberán exponer en términos generales de qué trata el documento;
Se comentará, durante la sesión de trabajo, las implicaciones y las ideas generales.

FUERA DEL AULA.-
Los equipos de trabajo deberán reunirse para COMPLETAR LA REFERENCIA DE LOS ARTÍCULOS, es decir, de dónde provienen. Se trata de una revista, de la que se dan algunos datos al pie de cada página. Pero… ¿quién la edita? ¿En qué año apareció el artículo del que se hace cargo cada equipo? ¿Quiénes son los autores (es decir, en donde trabajan y desde cuándo entre otros datos, no sólo el nombre)?;
Igualmente, la reunión de los equipos de trabajo FUERA del aula deberá servir para diseñar una exposición con apoyo de Power Point. En ésta, deberán incluir al menos TRES MAPAS conceptuales basados en la información del artículo, ceñirse a la regla de “6 x 6” e incluir la información requerida en el punto anterior;
La exposición en PPT deberá contener fotografías, esquemas, textos y los demás elementos que los miembros del equipo consideren necesario para que sus audiencias sean capaces de aprender acerca de los artículos;
La última imagen de la presentación de PPT deberá incluir los datos de contacto de los expositores;
La penúltima imagen deberá incluir los datos de contacto del autor del texto (los que logren averiguar más allá de los contenidos en las hojas impresas);
La antepenúltima imagen deberá incluir al menos tres FUENTES distintas a las citadas en el texto;
La primera diapositiva deberá contener el nombre de los expositores y la leyenda “Asignatura: desarrollo de ambientes de aprendizaje”, además de la fecha;
El resto del contenido depende de las ideas del texto pero también de las ideas del equipo.


AL REGRESAR AL AULA (la siguiente semana).-
Cada equipo deberá exponer la nueva versión del documento, con ayuda de PPT (por supuesto, con cañón y laptop);
Se procederá a la discusión de los dos textos y a la retroalimentación de la exposición;
Cada equipo será responsable de hacer las correcciones que surjan de la discusión;

DESPUÉS DE LA SESIÓN DE EXPOSICIÓN (antes de la siguiente sesión).-
Cada equipo se reunirá para corregir su exposición en PPT;
Una vez corregido, deberán tenerlo listo para su envío por correo electrónico a TODOS los participantes en el curso, incluido LRMQ;
Igualmente, cada equipo deberá elaborar en WORD un resumen del documento, con todos los apellidos del equipo de expositores como parte del nombre de archivo (máximo cinco páginas; mínimo tres cuartillas);
Deberán enviar por correo electrónico tanto el documento en WORD como el de PPT, igualmente a TODOS los participantes del curso;
Los miembros del equipo se harán responsables de enviar los dos documentos.

MUY IMPORTANTE:
“Hoja de estilo” para la presentación de discusiones y reportes:
Se requiere que los alumnos envíen por correo electrónico sus trabajos a TODOS los participantes en el taller. Los trabajos deberán enviarse como ANEXOS escritos en Word (o en PPT cuando se requiera) y deberán llevar nombre de archivo como el que sigue:
garcia_Ambientes_reporte2_23sept06
es decir, (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(fecha).
El envío de estos trabajos a todos es su mejor garantía de recibir calificación y RETROALIMENTACIÓN. Para los trabajos de retroalimentación, deben añadir el apellido de quien revisa al nombre de los trabajos que comentan. Por ejemplo:
PerezRevisa_Garcia_Ambientes_reporte2_23sept06

Al enviar por correo electrónico, poner en ASUNTO: ejercicio3 “ambiente”