miércoles, 6 de junio de 2007

Moraleja


Casi un cuento zen para Emilio o, si lo prefiere por su filiación cristiana, casi una parábola. La mañana del 30 de mayo se dio la noticia de que en China se derrumbó una casa recién construida, en la que murieron aplastadas 16 personas. Los hoy occisos, junto con otras treinta-y-tantas personas más, celebraban el haber terminado de edificar lo que finalmente se convirtió en su tumba.
El dueño de la casa los invitó a la celebración. No es difícil imaginar que los vecinos que ayudaron a construir la casa, por más bien intencionados que fueran, no eran albañiles profesionales. Supongamos que el dueño no murió aplastado en el desaguisado. Quizá debería demandar a sus vecinos por no haber construido como dictan las normas de la física y la correcta masonería. Pero si lo hace, ¿no estaría dudando de la buena fe, la buena voluntad y la amistad de sus improvisados ayudantes dispuestos a ser sus vecinos permanentes? ¿Con qué cara podrá ver a los sobrevivientes si se prueba que el material de construcción era “made in China”?. ¿No deberían los sobrevivientes demandarlo a él por construir con puras CHINADERAS?

La noticia y el cuento no son tan “chinos” como los que pretenden hacernos tragar tanto el gobernador actual como el que iniciara el sexenio pasado (es decir, González Márquez y Ramírez Acuña), y guardan similitudes con los del “Alcalde de Lagos” de Alfonso de Alba. La noticia viene “a cuento” por la manera en que González Márquez pretende ubicar a improvisados con los que tiene compromisos en puestos para los que no están capacitados: un chofer donde debería haber un sanitarista que entendiera de salud pública, ingenieros donde debería haber abogados, entre otras personas que quiere colar en la administración pública la agencia de colocaciones apodad “Acción Nacional”.
Quizá se trate de lo que Calderón anunció como el “gobierno del empleo”…pero de los cuates y compromisos del gobernador. Pero si se le cae el tinglado (la casa del chinito) quizá no tenga la suerte de sobrevivir a su propia irresponsabilidad ni los recomendados suyos y sus “vice-gobernadores” estén presentes para demandarlos por una ineptitud que él mismo está propiciando. Esperemos que cuando se caigan los improvisados túneles de Ramírez Acuña y los castillos en el aire de González Márquez, sólo sean los IRRESPONSABLES los que acaben aplastados.

Una versión ligeramente resumida de este texto apareció en la sección de OPINIÓN del periódico Público-Milenio de Guadalajara el viernes 1 de junio de 2007

martes, 5 de junio de 2007

Cañón del Colorado






Gracias a nuestra asistencia al X encuentro de la red de investigadores del fenómeno religioso en México y a la generosidad de Daniel Ramírez, el organizador en la Arizona State University, pudimos apreciar de muy cerca el famoso cañón. Algunas imágenes de ese cañón de más de seis millones de años.


martes, 29 de mayo de 2007

Guadalajara: ciudad deteriorada






Dicen los que narran, que el cuento va más o menos así: llegó Cristóbal de Oñate a estas tierras que dio en llamar Nueva Galicia, territorio que en delante tendría de vecinos a Nuevo León y a la Nueva Vizcaya. Como todo era novedoso, el gobierno de esta parte del mundo estaría en manos de la Nueva España, aunque también se decía que en Guadalajara y en su Audiencia. Pero era la Nueva España donde se situaba la ciudad imperial de Tenochtitlan y todo indicaba que era mejor como centro del control de la colonia española. Sería en esta ciudad en donde don Miguel Hidalgo declaró la independencia en 1821, aunque no quedaba claro de qué y ni para qué, pues todavía en estos días del siglo XXI no parece que esta parte del mundo sea muy independiente de las demás. La declaración hacía juego con una guerra desatada en España por la que se pretendía que la península fuera independiente de Napoleón, de ahí la etiqueta de “Guerra de Independencia”, nombre que luego los criollos de este lado del Atlántico copiarían para su propia guerra y para mayor confusión histórica y para aumentar el número de niños reprobados y confusos en esta gran ciudad.

Entre las ideas de Oñate estaba fundar ciudades a su paso para que éstas sirvieran de apoyo a las actividades económicas, principalmente la minería de la región del Potosí, de Guanajuato y de Zacatecas. Por eso, una ciudad que reprodujera en este continente otro nombre más de los existentes en el viejo continente le daría fama y sustento. La leyenda tapatía señala que antes de llegar a este valle Guadalajara se asentó en otros lugares hasta que doña Beatriz Hernández, ceñuda y asertiva, si hemos de creer al escultor que puso su imagen en la plaza fundadores, decidió que sería este valle de Atemajac la sede definitiva de lo que hoy es Jalisco.

Seguramente esta ciudad tuvo mejores momentos y mejores gobernantes que los de años recientes, pues en siglos pasados se construyeron obras que dotaron de agua y drenaje a la ciudad y hasta la convirtieron en un importante “polo de desarrollo” y hasta de atractivo turístico. Como ya sabemos, los políticos y constructores de las últimas décadas mejor se han dedicado a servir a los intereses de los distribuidores de autos, vendedores de seguros contra accidentes, constructores de puentes y túneles, que a velar porque los ciudadanos literalmente de a pie mejoren su calidad de vida. En esta cada vez más ruidosa y RUINOSA ciudad, los árboles en sus escasos parques, lotes baldíos y camellones, crecen tan sólo con la ayuda divina que manda salvíficas lluvias y este crecimiento se da incluso a pesar de los vecinos y autoridades.

Ya dormidos en los laureles de la ciudad, los tapatíos y los políticos que viven de nosotros, parecemos olvidar que es necesario, de vez en cuando, dar mantenimiento a las calles, sembrar árboles, controlar a los que quieren aprovecharse de la candidez ajena y evitar que cometan desaguisados, pintar las fachadas, limpiar y ordenar nuestro entorno. Poco a poco los coches se han comido los espacios de las aceras, a las que llamamos banquetas, quizá en recuerdo de las épocas en que era posible sentarse junto a la calle sin peligro de perder extremidades y vida (“life and limbs” dice el dicho en inglés) arrollados por algún bólido dedicado al transporte privado (tan privado que suele llevar tan sólo un chofer-pasajero) o supuestamente público, pero que más bien es para beneficio de unos cuantos que se aprovechan de la necesidad de traslado de miles de habitantes.

Entre las prisas por salir de un embotellamiento y llegar al siguiente para luego llegar, cansados, irritados e irritables a nuestros destinos en la urbe y las prisas por resolver los asuntos trascendentes y banales de nuestras vidas urbanas, poco hacemos por atender al entorno en que nos movemos. Y para muestra algunas imágenes que muestran de qué manera ni nos aprendimos muy bien “el cuentito” del mito fundador, ni conocemos la saga de esta ciudad, ni estamos dispuestos a entrelazar una mejor historia para heredarla a los tapatíos y jaliscienses del futuro (si es que esta aglomeración tiene todavía alguno). Nos conformamos con este presente que no es ciertamente digno de considerarse un regalo por el que mostremos interés en conservar y bien-tratar. Parecería que a esta pobre ciudad le sucede lo mismo que a Homero Simpson cuando declara que “si no fuera por la mala suerte, no tendría de ninguna”. Los tapatíos hemos tenido la mala suerte de vivir en los jugos, los humos, los polvos, la basura, la estulticia y demás consecuencias de nuestra propia apatía.

Estudiantes 2007




A petición de algunos de los estudiantes que participaron en mis cursos este semeste en psicología y filosofía del ITESO y en geografía de la Universidad de Guadalajara, añado a esta bitácora-blog sus sonrientes y sesudas imágenes.

viernes, 25 de mayo de 2007

Nacidos en vehículo automotor








Es probable que muchos de nosotros hayamos visto películas en las que una parte importante de la trama la constituye la prisa de la mujer embarazada y su esposo (o el padre real o supuesto de la criatura, o los amigos de la parturienta, o sólo el taxista, o algún desconocido) para llegar al hospital lo más pronto posible. Se han dado casos reales en que la mujer se convierte en nueva madre dentro del vehículo y asisten en el parto algún policía, un bombero, alguna señora sin experiencia, una serie de mirones…todos juntos o en secuencia. Y entonces se resuelve el asunto de la apuración por llegar al hospital y ahora los problemas son múltiples: abrigar al chamaco, ponerle nombre (¿el de alguno de los héroes que ayudó a la pobre mujer en tan dificultoso trance?, ¿el de un padre poco previsor pero querendón?, ¿el de algún ancestro de la familia?), hacerle saber que tiene derechos por haber llegado a este planeta, conseguir quién lo lleve a su hogar o conseguirle un hogar al cual llevarlo.

En todo caso, esos episodios culminan en un “close up” en el que la cámara (cuando la hay) o la imaginación (que nunca falta) enfoca un nuevo ser humano junto a su madre sonriente y cansada por las tensiones de los últimos meses, las últimas horas, los más veloces kilómetros de la vida del infante, los minutos alrededor del parto. Como suele suceder, la generación que antecede al nuevo ser, pierde varios puntos de importancia y sus necesidades se convierten en asunto secundario frente a las necesidades de la nueva criatura. Y es precisamente esa nueva criatura, nacida en un vehículo automotor, la que definirá buena parte de los gastos de la madre y (aunque no en todas las películas esté presente) también del padre.

Podría pensarse que una criatura nacida en vehículo automotor es igual a cualquier otra, con la única diferencia de que, a pesar de la prisa, no alcanzó a llegar a un lugar más adecuado para la atención del parto del que esa misma nueva persona fue producto y protagonista. Y en general esas criaturas son casi iguales a las demás. Con la única diferencia de que, por alguna razón que podría llamarse de “impronta”, el movimiento en vehículo automotor se habrá convertido en parte de su información genética y sus extremidades tendrán cierta resistencia a tocar el piso con fines de traslado. Cuando comiencen a expresarse, sin que necesariamente hayan de esperar a hablar, estas criaturas exigirán ser llevadas en brazos incluso más allá de traspasado el límite en el que otros niños ya caminarían por sí solos. Para salir de casa no se conformarán con un par de huarachitos, o de pantuflas, o de simpáticos zapatos boleados y de color que combine con la ropa. No. Estos chiquillos comenzarán a demostrar que el gen del movimiento les incita a diferenciarse de los semovientes y dejar claro que ellos son humanos y por tanto miembros de una especie que fue capaz de inventar formas de trasladarse que superan con mucho el vaivén, el zigzag, el bamboleo, la alternancia izquierda-derecha (tan cara a los políticos de unos u otros signos, en especial si ello implica su acceso al poder) asociados con la acción de caminar que caracteriza a los homínidos.

Así que estos niños no irán por su propio pie ni a la tienda de la esquina, mucho menos a visitar a sus parientes o amigos que no nacieron en vehículo de motor como ellos. Si acaso llegan a esos lugares tan distantes (una cuadra, dos cuadras, cien metros), será después de exigir a sus padres, hermanas, nanas, ninas o abuelas que los lleven a paso veloz en la carreola. O simplemente se negarán a ir a alguna parte si no van trepados, cómoda o incómodamente, según sean las posibilidades pecuniarias de la familia, en un vehículo automotor propiamente dicho: uno de esos que echan humo, alcanzan velocidades superiores a los 10kms por hora en planito y de preferencia que traigan radio. Así que a la escuela, lugar al que incluso los adultos tenemos cierta resistencia a llegar, ya no se diga a trasladarnos, estos niños exigirán que sus madres los lleven en coche, a horas en que se cruzarán con otras madres vertiginosas a medio despertar y a medio peinar (o, lo que es casi lo mismo pero no es igual, todavía medio dormidas y a medio despeinar). Y, desde que se inventaron las minivans, de preferencia en una camioneta llena de asientos y de cabezas infantiles, de ésas difíciles de detener y más difíciles de mantener.

Llegarán los niños y las madres se estacionarán, cuando mucho, a dos metros de la escuela (por ser ésa la distancia mínima cuando se estacionan en doble fila), para que el pobre chamaco nacido en vehículo automotor no tenga que estresar sus piernitas ni la madre vaya a ser vista sin pintura y sin bañar por parte de otras madres igualmente impresentables y a las que simplemente jamás le han presentado. Al menos no a esas horas de entregas vertiginosas, tronar de dedos y rechinar de dientes previas a la entrega ad portas del chamaco nacido en un vehículo automotor tan sólo porque sus progenitores jamás aprendieron a anticipar las salidas de casa para llegar con algún margen antes de la hora (del parto) o de la inevitable cerrazón de puertas en manos de prefectas, maestras o directoras con ideas todavía más cerradas que las inexpugnables puertas de acero.

Una vez llegada la adolescencia, estos niños nacidos en vehículo automotor no podrán todavía (y quizá ya nunca más) negar el gen que los marcó para siempre con la impronta de los vehículos de motor, el espíritu de Henry Ford y las frustradas prisas de la Fórmula 1. Las imágenes de la televisión, las calles repletas de automóviles, incluso el mal servicio del transporte público, la estrechez de las banquetas de su barrio y las ganas de ganar status contribuirán a alebrestar al gen de la movilidad de estos chamacos. Pero en vano será “mandarlos” o pedirles que se transporten a la antigüita, pues mientras más sus progenitores y otras personas anticuadas les pidan que vayan caminando, mayor será la percepción de agresión, de indignidad por ensuciar las suelas de sus zapatos de moda en los pisos que recorren los seres humanos que algún día habrán de morir…a pie. Nada de antiguas formas de transportarse, ni que estuviéramos en los tiempos de Platón y tan pasadas de moda están las sandalias griegas como las togas, las ágoras y las filosofías peripatéticas. Sería realmente patético que Alejandro el Grande anduviera por el mundo sin (al menos) una cuadriga, así como lo es que el chamaco nacido en vehículo automotor se vea obligado a transportarse sin quemar combustibles fósiles, de los tiempos del imperio romano o siquiera del imperio azteca, en el proceso de llegar del punto “A” al punto “B”.

Y como los progenitores de estos chamacos no anticiparon la llegada de sus criaturas en determinado día y momento y por eso no alcanzaron a llegar al hospital para que el gineco-obstetra cachara al niño en condiciones albas y fragantes, ni prepararon su maleta para la estancia en el hospital, o en casa de la comadre, o (todavía más grave, delatando que en su inconciente freudiano no querían ir ni que llegara ese momento) en la de la suegra de alguno de los miembros de la pareja, ENTONCES, el chamaco también se vuelve un poco malo para la planificación y reproduce el mismo patrón. Así que el chamaco, para que ya no lo apuren con que salga para poderlo llevar a todas partes en vehículo automotor, mejor exige el suyo propio, que vendrá a complicar sólo un poquitito más el tráfico y la contaminación urbanos. Y como las madres ya están hartas de que su enorme y contradictoria “mini” van consuma como si fuera dinosaurio después de hibernar, y ambos padres ya están hartos de pagar el mantenimiento de esos aparatos, acceden con alegría a la compra de un nuevo vehículo compacto, a cambio de la libertad ganada en horarios y de la autonomía que implicará que, en vez de que en los caminos escolares haya choques matinales entre madres vertiginosas, sean los propios hijos los que choquen con los ajenos en ésos y todos los demás caminos explorados y por explorar, sin importar la hora del día.

Ya en la edad adulta, estas personas nacidas en vehículo automotor seguirán el mensaje genético y el hábito de sus años escolares y de sus mañanas de salir de pinta gracias a que disponen de vehículo para “ir a desayunar” al otro lado de la ciudad cuando hay alguna hora libre. Pero ya que están en esa otra parte de la urbe, ¿por qué no aprovechar el viaje y hacer algunos otros mandados (dícese en mi pueblo tapatío), asuntar y dar el rol un rato más? Así que con estos genes y hábitos (natura adicionada con cultura), se multiplica el número de coches que circulan sin un destino y un propósito fijos, “llenos” casi siempre con una sola persona nacida en vehículo automotor y con cuatro asientos vacíos para hacerles compañía. El resultado en nuestras ciudades: largas filas vespertinas (y en todos los otros turnos, como en las academias populares) de vehículos con jóvenes estudiantes no muy estudiosos, sazonadas con largas filas de macro-vans con señoras que quisieran volver a los ritmos vertiginosos de la época en que sus vástagos requerían a gritos ser llevados a sus múltiples cursos de diversas habilidades ya olvidadas, con lugares en esas mismas procesiones urbanas de ejecutivos, burócratas, pequeños empresarios y comerciantes; todos ellos hartos del tráfico, enojados porque el vehículo de enfrente va muy despacio y el de atrás los obliga a ir más rápido.

Y como buena parte de los conductores y algunos de los escasos acompañantes de esos vehículos nacieron, años antes en alguno de ellos, pocos son los que se dignarán a bajar a la altura bípeda de los “mal-nacidos” en un espacio carente de ruedas y motor para combustibles fósiles. Así que al acercarse a sus destinos procurarán dejar su vehículo (que en cierto modo es una re-encarnación o re-metalización de su cuna) lo más a la vista posible. Si no hay estacionamiento, entonces sobre el arroyo de la calle, si ya no hay espacios en la calle, entonces sobre las banquetas pues qué importa que quienes no son de “noble cuna” no puedan pasar con sus primitivas formas de ir a un lugar a otro.

Los nacidos en vehículo automotor no se conforman con requerir, con cierta periodicidad, de un cambio radical de vehículo, sino que con cada canje éste debe ser mayor para contener sus crecientes carnes y sus mayores afanes de velocidad en ciudades cada vez menos aceleradas y más atascadas de vehículos particulares. No se conforman con un cambio de vehículo ni con que éste sea mayor. Igualmente exigen, ahora como ciudadanos supuestamente concientes, que haya superficies lisas para que rueden las cada vez más finas llantas de sus autos, que las avenidas sean cada vez más anchas para que haya más carriles para rebasar a los pazguatos que quieren dar vuelta o para dar vuelta sin que estorben los que quieren seguir de frente, lo que debe complementarse con puentes, pasos a desnivel, talleres, más tiendas de autos, gasolineras y miles de metros de estacionamiento que (¡por supuesto1) habrá que apropiarse aunque ello implique arrancar las raíces de los árboles, reducir las banquetas o impedir la existencia de parques, escuelas, plazas y lugares de esparcimiento.

Tristemente, los nacidos en vehículo automotor suelen morir también en uno o provocar la muerte de algún humano de a pie o con menos recursos protectores en su propia tartana. Tan sólo en el año 2004 (http://www.inegi.gob.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/Contenidos/estadisticas/2006/jovenes06.pdf) el INEGI reporta que el 55.9% de los accidentes mortales de los jóvenes entre 15 y 29 años en México fueron accidentes en vehículos automotores. Los estados del país en que esta mortalidad alcanza alrededor el 70% en ese año fueron Aguascalientes, Nayarit, Zacatecas, Distrito Federal y Guanajuato.

A los accidentes entre vehículos de motor se une la obesidad de quienes manejan o simplemente prefieren que los lleven en vez de caminar; ello contribuye a la mala condición física de quienes consideran indigno ser simples bípedos implumes en sus traslados cotidianos desde un lugar en donde no se mueven hacia otro en donde se agitan quizá menos todavía. Cualquier zarandeo que no sea provocado por el movimiento de un vehículo consumidor de combustibles fósiles podría hacerlos sudar. Y por eso, quienes tuvieron la fortuna de ser “bien-nacidos” sobre plásticos, telas de velour o prestigioso cuero, suponen que es mejor encender el aire acondicionado mientras se recorren varios kilómetros girando en torno al destino final, en vez de pedalear unas cuantas cuadras o caminarlas como si tuviera algo de benéfico el movimiento de las piernas sobre el piso en vez de utilizarlas para accionar los pedales de un poderoso vehículo.

En la ciudad de México, un comentarista radiofónico señalaba a principios de mayo del 2007: “lo difícil que está el tráfico. Imagínate: hice una hora en recorrer con mi coche los tres kilómetros que hay de mi casa a esta estación de radio”. ¿No habría sido más fácil recorrer esa misma distancia a pie y en la mitad del tiempo? ¿O quizá habría sido suficiente prevención para este problema de congestionamiento y contaminación que la madre de este locutor y de muchas otras personas hubiera anticipado la hora del parto y NO los hubiera parido en un vehículo automotor?

domingo, 13 de mayo de 2007

La sociología como profesión personal

Enfoques sociológicos de la investigación

Ejercicio 11. La sociología como profesión personal: reflexiones de un curso introductorio

Durante el curso de “Enfoques sociológicos de la investigación” hemos dado un vistazo panorámico al desarrollo de las ciencias sociales, con especial énfasis en México. En las sesiones dedicadas a conocer y discutir cómo se gestó y discutió la carrera de sociología, hemos tocado algunos puntos como la relación de la actividad editorial con el cambio institucional (facultades de ciencias sociales, por ejemplo) y con los afanes de desarrollo posteriores a la revolución mexicana. Posteriormente comenzamos a abordar algunos temas y asuntos que acontecen en la sociedad desde distintos enfoques. El reto ha sido principalmente el de cómo distintos enfoques plantearían sus problemas de investigación y qué instrumentos utilizarían para recopilar sus “datos” y para analizar sus hallazgos.

El curso terminará con una discusión del proceso de profesionalización de la sociología y de las demás ciencias sociales. ¿Por qué la actividad de reflexionar sobre la sociedad queda cada vez más en manos de “profesionales” de la crítica y de la reflexión social en vez de quedar en manos de (para usar un término de Max Weber) “diletantes” del análisis de la realidad? De alguna manera, este curso sirve de introducción a una serie de discusiones que siguen vigentes en las ciencias sociales, desde el asunto de si en verdad merecen el que se les llame “ciencias”, hasta los que tienen que ver con los “métodos” y la “validez” de los datos que proporcionan los científicos sociales. Los debates no se acaban cuando se acabe el curso sino que de hecho el curso sirve de fundamento para que los estudiantes puedan entender cómo es que esas oposiciones y diferenciaciones en campos teóricos y metodológicos se han perpetuado, incluso para que los defensores de cada enfoque se consideren a sí mismos tan científicos como el que más.

Instrucciones:
Este último ejercicio del curso se propone como una oportunidad de reflexión explícita acerca de la relación de los textos y temas discutidos con la definición de un proyecto propio (personal de cada estudiante) en torno a su vida profesional futura. Este ejercicio, más que plantear preguntas del tipo “¿qué metodología utilizaría un seguidor de la corriente hermenéutica para analizar el tema “X” o “Y”?, plantea RETOS de reflexión por parte de los estudiantes. Por supuesto que es posible recurrir a bibliografía, entrevistar a estudiantes de grados superiores de la licenciatura o del postgrado o a conversaciones con los profesores universitarios o científicos sociales que se desempeñen en otros ámbitos fuera de las aulas.

De alguna manera, las discusiones y debates suscitados como parte de las actividades de este curso de “enfoques sociológicos de la investigación”, pueden servir de base para las reflexiones cuyos temas planteo en los retos que siguen líneas más abajo. En todo caso, la idea es que respondan a cada reto de la manera más COMPLETA y SINCERA posible. Sus reflexiones-respuestas constituyen la base de un posible proyecto de vida profesional o, al menos, la base para comparar su forma de pensar actual con la que se verá moldeada por su quehacer como estudiantes y profesionales de una disciplina tan gratificante y tan llena de retos y contradicciones como la sociología.

Los requisitos básicos para responder a los retos incluyen, además de la cabalidad y la sinceridad ya mencionadas arriba, los siguientes:

Regla 1. Cuando se recurre a ideas de otros autores, estas deben aparecer como: “Autor, año: número de página”. La referencia completa debe aparecer al final de documento de respuesta de este ejercicio. Por ejemplo, si tratan del asunto de los usos sociales de la ciencia, deben poner en el TEXTO, la referencia al autor y texto en el que aparece la idea que quieren comentar o utilizar como “pretexto” de su reflexión. Así:

Como dice Pierre Bourdieu (2003: 32), “el campo científico es siempre el lugar de una lucha más o menos desigual entre agentes desigualmente provistos de capital específico” y por ello yo como autor de esta reflexión, considero que los sociólogos debemos considerar que cada uno de quienes estudiamos esta carrera entramos en ella desde condiciones distintas. Algunos de nosotros estamos obligados a estudiar y trabajar, mientras que otros pueden dedicar tiempo completo a sus estudios. Mientras que el trabajo puede ser un buen lugar para ampliar nuestras redes sociales (y el “capital social” del que habla el sociólogo francés),
el disponer de tiempo completo para el estudio puede generar las condiciones para un mayor capital cultural gracias a una mayor disponibilidad de tiempo (…)

El texto de la cita que yo hago de su supuesta frase debe aparecer con márgenes más amplios que los demás párrafos y no se requieren comillas para “citar” lo que [supuestamente] proviene de un autor que no soy yo (su querido maestro de "enfoques". Desafortunadamente, esos márgenes más amplios no son posibles en este BLOG, pero sí en el formato convencional de WORD. Si su cita es de más de cuatro renglones, deben usar márgenes más amplios. Si es de cuatro líneas o menos, entonces deben citar entrecomillando (usando comillas) como parte del texto.

Al final del texto deben poner la referencia completa, comenzando por el apellido del autor. En este caso: BOURDIEU, Pierre. 2003. Los usos sociales de la ciencia. Nueva Visión. Buenos Aires. Si se trata de un “artículo”, entonces, utilicen comillas y luego el resto de la referencia (consulten los manuales de escritura y redacción en ciencias sociales, de los cuales aparecen algunos en el PROGRAMA del curso).

Regla 2. Las respuestas a estos retos deben incluir una exposición EXTENSA de sus reflexiones. Se trata de que hagan lo más explícito posible sus motivos, proyectos, decisiones. No hay un límite máximo ni mínimo (dentro de lo razonable);

Regla 3. Las respuestas deben ser redactadas en sus propias palabras y deben hacer explícitos los pasajes en los que están citando. Cualquier frase que no sea de ustedes debe incluir la referencia de su autor, primero con los datos básicos entre paréntesis y luego toda la información completa al final del documento de respuesta de este ejercicio. De no hacerlo así (es decir, ROBARSE las ideas), se considerará plagio y ello les disminuirá puntos de su calificación (por más genial que sea la idea que se hayan robado sin declararlo);

Regla 4. Cada estudiante es responsable de su ejercicio. En este caso NO ESTÁ PERMITIDO RESPONDER EN EQUIPO. Recuerden además la regla que ha aplicado durante todo el semestre: si su documento en WORD no tiene su apellido, nombre de la materia, nombre del ejercicio y fecha, es como si no lo hubieran enviado y por lo tanto no cuenta para la calificación de este curso. Quienes quieran repetir este curso el próximo semestre envíen su ejercicio sin estos requisitos o simplemente no lo escriban ni manden, pues funcionalmente son equivalentes.

Los retos:
Recuerda responder lo más sincera y cabalmente posible a cada uno de los siguientes retos.-

RETO 1. A lo largo del curso se ha discutido si los sociólogos tendrán empleo como tales o si tendrán que echar mano de las habilidades aprendidas durante la carrera en cualquier otra actividad laboral en que se desempeñen o simplemente no tendrán oportunidad de practicar su disciplina por las limitaciones del campo laboral y las reglas de las instituciones en que laboren.

El reto a resolver es múltiple:
a) ¿Qué factores incidieron en tu decisión de entrar a estudiar esta carrera? ¿Era la sociología tu “primera opción” de estudio de licenciatura? ¿Qué otras posibilidades tomaste en cuenta al decidir inscribirte en esta carrera?

b) ¿Crees que, con lo que sabes actualmente acerca del campo laboral de los sociólogos, podrás conseguir un trabajo en el que te desempeñes como socióloga/sociólogo al terminar la licenciatura?

c) ¿Consideras que la licenciatura es un grado suficiente para el desempeño profesional de la disciplina?

d) ¿Piensas realizar estudios de posgrado? ¿En qué disciplina (por ejemplo, historia, antropología) o especialidad (por ejemplo, sociología política, sociología jurídica)? ¿Cuánto tiempo después de terminados los estudios de licenciatura?

RETO 2. En algunas sesiones del curso se ha hecho énfasis en que a pesar de los múltiples enfoques existentes en la sociología, de cualquier modo ello no hace que se conviertan en disciplinas diferentes. Por ejemplo, tanto el funcionalismo como el enfoque hermenéutico siguen siendo enfoques válidos dentro de la sociología aun cuando se eche mano de ellos en la antropología o en otros campos disciplinares. ¿Por qué no se han convertido en “profesiones” distintas los distintos enfoques teóricos y metodológicos? ¿Qué hace que los sociólogos sean tan diferentes entre sí y al mismo tiempo sigan considerándose a sí mismos y a sus interlocutores como tales?

El reto a resolver consiste en lo siguiente:
a) ¿Crees que como profesional de la sociología has adquirido habilidades (o estás en proceso de hacerlo) que son comunes a todos los enfoques de la sociología? ¿Cuáles serían esas habilidades? ¿Qué habilidades crees que deben tener todos los sociólogos y que además sean útiles para LA VIDA COTIDIANA?

b) ¿Qué actividades crees que definen de manera central la actividad profesional de los sociólogos y sociólogas? ¿Cuáles crees que son deseables para la actividad PROFESIONAL de quienes estudian esta disciplina y viven de ella?

c) ¿Crees que la sociología esté en vías de convertirse en una profesión? ¿o que todavía no se ha profesionalizado suficientemente en nuestro país a pesar de que ya lo sea en otros países? ¿Qué diferencias ves con la sociología en otros contextos económicos, culturales o políticos?

RETO 3. Al principio del curso señalamos que “los inútiles también sirven de algo”. Además de la muy durkheimiana interpretación de que los delincuentes sirven para ilustrar lo que los demás ciudadanos NO deben hacer, el reto consiste en reflexionar sobre:
a) ¿Tiene alguna utilidad social el quehacer intelectual de los sociólogos?

b) ¿De qué manera los sociólogos profesionales pueden o deben incidir en el rumbo de la sociedad?

c) ¿Estás de acuerdo con que la sociología es una disciplina subordinada de otras profesiones dedicadas directamente al diseño de políticas que definen el rumbo de la sociedad (por ejemplo de la economía)? ¿O consideras que la sociología se ha desarrollado ya en Europa, en Estados Unidos y en nuestro país hasta el punto de constituir una voz importante por sí misma para la definición del rumbo de determinadas sociedades? ¿De qué forma? ¿Tienes EVIDENCIAS para tus respuestas anteriores? Cita algunas de esas evidencias

d) ¿Crees que la sociología te servirá para comer al ejercerla como tu principal actividad en la vida laboral?

e) ¿En qué área te gustaría desempeñarte como profesional de la sociología? ¿Cuál sería tu UTILIDAD en esa área?

RETO 4. Simplemente algunas preguntas diagnósticas/exploratorias.-

1. ¿Cuántas horas DIARIAS dedicas al estudio de los textos de tu carrera?
a) media hora a una hora___
b) de una hora a tres horas___
c) tres a cinco horas___
d) más de cinco (especificar)____

2. Antes de este curso, eras capaz de
a) escribir textos en formato WORD Sí____ No____
b) utilizar herramientas de WORD como “control de cambios” Sí____ No____
c) herramientas de WORD como “insertar comentario” Sí____ No____

3. Antes de este curso, eras capaz de
a) hacer presentaciones con POWER POINT Sí____ No____
b) utilizar herramientas de POWER POINT como “insertar imagen” Sí____ No____
c) herramientas de POWER POINT como “animaciones” Sí___ No____

4. Antes de este curso, eras capaz de
a) utilizar el correo electrónico Sí____ No____
b) anexar documentos a tus mensajes de correo electrónico Sí____ No____
c) abrir documentos que recibes por correo electrónico Sí___ No____

5. ¿Qué utilidad crees que tenga para los sociólogos el saber manejar esas tres herramientas?
a) WORD: muy valiosa___ igual que cualquier otra___ poca____ ninguna utilidad____
b) POWER POINT: muy valiosa___ igual que cualquier otra___ poca____ ninguna utilidad____
c) CORREO ELECTRÓNICO: muy valiosa___ igual que cualquier otra___ poca____ ninguna utilidad____

6. Respecto a las lenguas indígenas de México, ¿manejas alguna en lo que se refiere a:
a) lectura_____;
b) expresión oral_____;
c) expresión escrita____?

7. ¿Te gustaría aprender alguna lengua indígena de México? ¿Cuál?
a) huichol (wixarika);
b) purépecha;
c) náhuatl;
d) otra_____

8. Además del idioma español, manejas algún otro idioma en lo que se refiere a:
inglés alemán francés italiano otro
a) lectura _____ _____ _____ _____ _____;
b) expresión oral___ _____ _____ _____ _____;
c) expresión escrita___ _____ _____ _____ _____?

7. ¿Te gustaría aprender algún otro idioma? ¿Cuál?
_____________

8. ¿Crees que el manejo de otros idiomas sea importante para el desempeño profesional de los sociólogos? ¿Por qué sí o por qué no?
___________

9. ¿Actualmente estás inscrito/asistes a un curso de idioma extranjero? ¿Qué idioma, nivel e institución?
____________ ___________ ­­­______________________

10. De los textos propuestos para su lectura en el PROGRAMA DEL CURSO, ¿cuántos has consultado durante el semestre? ¿Qué tan útiles consideras que han sido para ayudarte a comprender los diferentes enfoques de la investigación en esta disciplina?

11. Durante el curso nos hemos aproximado a varios enfoques de investigación vinculados a diversas visiones teóricas y metodológicas en la sociología ¿Qué opinión tienes acerca de que existan tantos y tan diversos enfoques en nuestra disciplina? ¿Crees que se trata de una discusión banal o de una discusión esencial?

12. ¿Este curso te ha motivado a BUSCAR más textos y opciones dentro de la sociología? O por el contrario, ¿te ha dejado desanimado y sin esperanzas de encontrar respuestas a tus planteamientos de investigación?

13. Al terminar la carrera (¿o antes?) ¿En qué campo de la sociología te gustaría desempeñarte?
(Puedes marcar más de alguno de los siguientes o señalar alguno que no esté anotado)
a) en la docencia dentro de la educación media (secundaria y bachillerato)
b) en la docencia en la educación superior y postgrado FUERA de la carrera de sociología
c) en la docencia en la educación superior y postgrado DENTRO de la carrera de sociología
d) en la investigación en centros universitarios e institutos de investigación dentro del estado
e) en la investigación en centros universitarios e institutos de investigación fuera de Jalisco
f) en la investigación en centros universitarios e institutos de investigación fuera del país
g) en la investigación en organismos privados como empresas, bancos…
h) en la investigación en organismos internacionales como UNESCO, Unión Europea…
i) desde mi desempeño como trabajador en otras áreas no relacionadas directamente con la sociología (por ejemplo, como amas de casa, como empresarios, como yernos o nueras de millonarios…)

14. ¿Qué utilidad le encuentras a este curso? ¿Opiniones, sugerencias?
____________________

Envía tus respuestas a este ejercicio por correo electrónico ÚNICAMENTE al coordinador del curso: rmoranq@gmail.com .

No olvides poner el encabezado en la primera página del documento.

En ASUNTO: “Enfoques-Ejercicio 11”.

El nombre del archivo adjunto debe seguir esta lógica:
(nombre)_(asignatura)_(número de trabajo)_(título)_(fecha)

jueves, 19 de abril de 2007

Acerca del reporte de investigación

Dos listados y algunas sugerencias para elaborar el reporte de investigación


Luis Rodolfo Morán Quiroz
Abril 2007

En contra de la visión que concibe el papel de los investigadores en ciencias sociales como algo tan sencillo como ir, preguntar, escribir las respuestas y publicarlas, resulta que una vez que nos metemos en el asunto de convertirse en investigadores de la sociedad, la cosa ya no pinta tan fácil. Para empezar, hay que planear a dónde ir, a quién y qué preguntar, cuánto tiempo y cuánto dinero estamos dispuestos a invertir en el diseño de nuestras preguntas y en generar interacciones en las que nos las respondan las personas que nosotros consideramos son las idóneas para hacerlo. Luego viene la complicación de ver si nuestras preguntas generan respuestas que a nosotros nos permitan saber algo nuevo acerca de la sociedad y asegurarse de que al preguntar la gente entiende en el mismo sentido (que nosotros y que los demás interpelados) los términos que utilizamos para plantearles nuestras preguntas.

Para mayor complicación, una vez que decidimos que tenemos definido el problema de investigación, medianamente diseñado el instrumento para la recolección de datos (es decir, qué le vamos a preguntar a la gente, o a la realidad, o a los muertos del mundo histórico, o a los autores que escribieron sus respuestas por escrito quizá sin preocuparse por responder directamente a nuestras preguntas) y que tenemos un montoncito de información materializado en cuestionarios contestados, casetes con las respuestas grabadas en audio, libros subrayados o documentos paleografiados, quedan otras actividades por hacer.
La angustia de darse cuenta de que no bastaba con platicar con la gente para enterarse del sentido que les dan a sus acciones, de que leer un libro de un autor no hace que comprendamos su contexto, ni sus preferencias, ni sus ideas a cabalidad, hace más difícil el proceso de escribir un reporte acerca de lo encontrado en nuestras pesquisas.

Una instancia que me parece ilustrativa del proceso cíclico entre la búsqueda y el reporte es el de la literatura de Paco Ignacio Taibo II, cuando sus personajes detectivescos salen en busca de resolver un crimen, usualmente ligado con problemas políticos, de corrupción y de traiciones (si es que éstos pueden considerarse como si fueran cosas distintas) y vuelven a su “centro de operaciones” a redactar lo que llevan en claro. Los detectives de Paco Ignacio Taibo II no siempre salen muy iluminados de sus exploraciones y en algunos casos hasta salen golpeados o deprimidos por sus hallazgos, pero lo que resulta digno de resaltar es su ejemplo de disciplinados escribanos de sus hallazgos, estén o no acordes con la idea original que tenían al comenzar su investigación.

En todo caso, la lección que se deriva de la experiencia de investigar en las ciencias sociales consiste en que hay ciertas convenciones por las cuales nos juzgamos los colegas entre nosotros mismos. Si un trabajo escrito que pretende ser un proyecto de investigación o un reporte final y no cita las fuentes posibles de información, las poblaciones o los textos o las experiencias que constituyen el punto de partida para nuestra idea de investigar, no estaremos muy dispuestos a respetar al escrito y a veces ni siquiera al que se dice investigador sin cumplir con las mínimas convenciones de las disciplinas de las ciencias sociales.
Estas convenciones de la estructura y la argumentación que deben seguir los reportes de las ciencias sociales son más o menos las mismas en todas las ciencias sociales y en todos los idiomas en los que se escriben las ciencias sociales. Lo que representa una serie de ventajas: no hay que inventar una secuencia de exposición cada vez que hay que escribir un reporte, todos los científicos sociales tienen un mediano acuerdo acerca de dónde buscar la información pertinente (por ejemplo, casi nadie se pondría a buscar el título de un trabajo en las páginas finales o en la mitad del documento), se sigue una estructura muy similar en Finlandia y en Zimbawe, entre otras ventajas, lo que es lo mismo que decir que la estructura del reporte es muy parecida aquí y en China y no es necesario inventar el hilo negro ni descubrir el agua tibia.

Este pequeño texto tiene el propósito de presentar dos listas: una con algunos libros útiles para encontrar consejos por escrito de algunos investigadores que han escrito guías o manuales; la otra es una especie de “checklist” en la que quien esté en proceso de escribir (o tiene la intención de hacerlo) un reporte de investigación, pueda contrastar su documento con las partes que se señalan en la lista. Algo así como preparar la maleta y asegurarse de que estén artículos como…cepillo de dientes (ya); calcetines (ya); camisas (ya); zapatos (ya)…o como ir al mercado y comprar las zanahorias, los pepinos, las papas…

Una lista de libros que vale la pena consultar para despejar dudas acerca de cómo escribir el reporte de investigación (no basta con consultar la lista: hay que consultar los libros por la parte de adentro y leer en detalle).-

Carcedo, Elisa F. 1998. Lenguaje científico técnico y elaboración de tesis de posgrado. Lupus Magíster. Puebla.

Domínguez Gutiérrez, Silvia et al. Elementos básicos para elaborar una tesis (pregrado y posgrado). CUCSH/U. de Guadalajara. Guadalajara.

Hernández Sampieri, Roberto et al. 2003. Metodología de la investigación. McGraw-Hill. México.

Lofland, John y Lyn H. Lofland. 1995. Analyzing Social Settings. A Guide to Qualitative Observation and Analysis. Wodsworth Publishing. Belmont.

Martínez Arioles, Bernardo y Eduardo Almeida Acosta. 2006. Cómo organizar un trabajo de investigación. UIA-Puebla y Universidad Madero. Puebla.

Petrak Romero, Günther y Rodrigo Pardo Fernández. 2005. Redacción. Un enfoque funcional. UIA-Puebla/Esfinge. Puebla.

Quivy, Raymond y Luc van Campenhoudt. 2005. Manual de investigación en ciencias sociales. Limusa. México.

Shaw, Fran. 1995. 50 Ways to Help You Write. Tips, Techniques, and Shortcuts to Help You Write Like a Pro. Longmeadow. Stamford.

Vizcaíno Sahagún, Carlos. 2002. Las revistas de investigación y cómo publicar en ellas. Altexto. México.

Wolcott, Harry F. 2001. Writing Up Qualitative Research. Sage. Thousand Oaks.

Todas estas obras insisten en una lógica similar: el reporte de investigación está relacionado con el proyecto. Simplemente retornan a una idea del sentido común: si en el proyecto “prometemos” que buscaremos algo y lo redactamos en futuro (haré, recopilaré, analizaré), en el reporte de investigación señalamos qué promesas hemos logrado cumplir, en cuáles nos quedamos cortos y en qué nos excedimos en nuestras expectativas.
Si el proyecto plantea hipótesis que se pondrán a prueba (en el futuro), el reporte simplemente señala cómo se les puso a prueba (en el pasado) y qué se encontró como evidencia para decir que se acepta o rechaza la hipótesis nula (o, la hipótesis alternativa). Es decir, en el reporte se muestra la relación entre las intenciones que se tenían en el proyecto y los logros durante el proceso de investigación.

En este mismo blog puedes consultar otros libros sobre metodología, por si requieres más ejemplos de este proceso de diseño, investigación, prueba de hipótesis y reporte de resultados: http://lrmoranquiroz.blogspot.com/2007/02/libros-sobre-investigacin-en-ciencias.html

Una lista por cotejar frente a tu reporte.-
Siguiendo la estructura convencional del reporte, Lofland y Lofland (1995) proponen un capítulo entero acerca de la escritura de reportes. En ese capítulo dedican una amplia sección para una lista de cotejo o “checklist” (calcetines (ya); zanahorias (ya)…y así sucesivamente).
Traduzco simplemente los subtítulos de sus secciones y te recomiendo que consultes directamente a estos autores para ampliar la información con la que debes responder a cada pregunta que ellos plantean.
Antes de enumerar los puntos de cotejo de los Lofland, me permito añadir algunas preguntas: ¿Nombre completo de los autores del reporte? ¿Nombre completo de quienes participaron en la recolección de datos? ¿Filiación institucional? ¿Fecha? ¿Lugar? ¿Número de versión del reporte? ¿Hoja aparte para la portada?

A. ¿Organización básica?
1 ¿Titulo?
2 ¿Resumen?
3 ¿Primeros párrafos?
4 ¿Una visión general desde el principio?
5 ¿Revisión de la literatura?
6 ¿Fuentes de los datos?
7 ¿Cuerpo principal con subdivisiones?
8 ¿Sumario y conclusiones?
9 ¿Bibliografía?
10 ¿Convenciones de estilo?
11 ¿Convenciones de escritura?
B. ¿Reporte y cuidado metodológico? (de aquí en delante no incluyo los incisos numerados de los Lofland)

C. ¿Esfuerzo y éxito en la investigación?

D. ¿Calidad, cantidad y pertinencia de los datos?

E. ¿Análisis a conciencia?

F. ¿Equilibrio?

G. ¿Verdad y verosimilitud?

H. ¿Originalidad?

lunes, 16 de abril de 2007

Ejercicio 10: La sociología como profesión

Enfoques sociológicos de la investigación, U. de G.
Ejercicio 10: La sociología como profesión

Instrucciones:
a) Este ejercicio requiere nuevamente trabajo en EQUIPOS.

Cada equipo es responsable de la lectura y exposición oral (veinte minutos por equipo) con apoyo de POWER POINT (obligatorio) de al menos uno de los siguientes textos.

Igualmente es responsable de la lectura y CRÍTICA de OTRO de estos textos y de comentar al equipo que exponga ese texto:

Los textos a leer, exponer, criticar y discutir:
1. Remi Lenoir, 1993. “Objeto sociológico y problema social” (págs. 57-102 de Patrick Champagne y otros, Iniciación a la práctica sociológica. Siglo XXI. México);

2. Pablo González Casanova. 1999. “Reestructuración de las ciencias sociales: hacia un nuevo paradigma” (págs. 3-22 de González Casanova y otros, Ciencias sociales: algunos conceptos básicos. Siglo XXI/UNAM. México);

3. Giovanna Valenti Nigrini. 1990. “Tendencias de la institucionalización y la profesionalización de las ciencias sociales en México” (págs. 431-470 de Paoli Bolio y otros, Desarrollo y organización de las ciencias sociales en México. Miguel Ángel Porrúa. México);

4. Fernando Castañeda. 1990. “La constitución de la sociología en México” (págs. 397-430 de Paoli Bolio y otros, Desarrollo y organización de las ciencias sociales en México. Miguel Ángel Porrúa. México);

5. Fernando Castañeda Sabido. 2004. “Introducción” y “El homo sociologicus y sus transformaciones” (págs. 5-42 de Fernando Castañeda, La crisis de la sociología académica en México. Miguel Ángel Porrúa/UNAM. México);

6. Jeffrey C. Alexander y Bernahard Giesen. 1994. “Introducción. De la reducción a la vinculación: la visión a largo plazo del debate micro-macro”. (págs. 9-52 de Alexander y otros, El vínculo micro-macro. Universidad de Guadalajara / Gamma. Guadalajara).

b) La presentación debe resolver (o plantear alternativas de respuesta) a las siguientes cuestiones:
¿Cuál es la propuesta de cada uno de estos autores en cuanto al papel de los sociólogos/as en la sociedad?

¿Qué papel tiene la sociología en el mundo y en México en relación con la definición de los campos de estudio de lo social?

¿De qué manera plantea cada uno de esos autores el problema de la relación entre teoría y metodología dentro de las ciencias sociales?

¿De qué manera puede entenderse la oposición entre los enfoques cuantitativos y cualitativos y los enfoques micro y macro según estos autores?

¿Qué factores han contribuido a la profesionalización de las ciencias sociales?

¿Qué factores han incidido para cambiar el énfasis de la orientación de la sociología como “ciencia de la sociedad” a su consideración como una disciplina y una profesión entre otras?

¿En qué se diferencian los planteamientos de la sociología académica de los planteamientos de quienes diseñan políticas públicas? ¿De qué premisas parten estas visiones? ¿Qué utilidad tiene esta dicotomía entre problemas sociales y planteamientos sociológicos? ¿Qué obstáculos plantea?

¿Qué críticas hace el equipo de trabajo a las propuestas contenidas en el texto que exponen?

c) Después de la exposición oral de cada equipo, el equipo que replica debe señalar puntos que el equipo expositor haya dejado fuera o no haya explicado con la profundidad requerida.

Además, debe criticar al texto expuesto por el equipo.

Inmediatamente después se abre la discusión en el aula con todo el grupo.

OJO: ESTAS INSTRUCCIONES INCLUYEN ALGUNAS VARIACIONES RESPECTO A LAS DE EJERCICIOS PREVIOS:

Tras la discusión en el aula, cada EQUIPO DE TRABAJO debe:
d) Revisar/corregir/ampliar su texto y enviar su síntesis en WORD del texto expuesto así como su correspondiente presentación en PPT. Deberán enviar estos trabajos por correo electrónico a todos los participantes en el curso. No olvides poner el encabezado en la primera página del documento.

En ASUNTO: “Enfoques-Ejercicio10”.

El nombre del archivo adjunto debe seguir esta lógica:
(nombre1)_(nombre2)_(nombre3)_(asignatura)_(número de trabajo)_(título)_(fecha);

en donde los términos “nombre1”, “nombre2” y “nombre3” corresponden a los apellidos de los miembros del equipo expositor;

e) Los equipos encargados de la réplica deben enviar por correo electrónico una síntesis de sus críticas al texto presentado por el equipo expositor y un breve comentario de los puntos que consideren débiles en la exposición, además de sugerencias para aclarar el texto y exposición (referencias bibliográficas, ejemplos, analogías…).

En ASUNTO deben señalar: “Enfoques-RÉPLICA_Ejercicio10”.

El nombre del archivo adjunto debe seguir esta lógica:
(nombre4)_(nombre5)_(nombre6)_(asignatura)_(replicantexto”autor”)_(título)_(fecha);
en donde los términos “nombre4”, “nombre5” y “nombre6” corresponden a los apellidos de los miembros del equipo replicante y el “autor” corresponde al autor del texto expuesto;


f) Igualmente, después de recibido el trabajo de los equipos EXPOSITORES, cada estudiante debe:
Escoger UN TRABAJO de los enviados y retroalimentar utilizando control de cambios, insertar comentario y colores de fondo (rojo en caso de estar en profundo desacuerdo o de encontrar graves faltas de ortografía; amarillo para señalar que es necesario revisar la redacción y verde para las ideas que muy buenas o estimulantes).

El nombre del archivo adjunto debe seguir esta lógica:
(nombre2REVISA)_(nombre1)_(nombre2)_(nombre3)_(asignatura)_(núm de trabajo)_(título)_(fecha).

No es necesario retroalimentar las críticas planteadas por el equipo replicante, pues habrá oportunidad de hacerlo cuando se presenten en clase.

domingo, 15 de abril de 2007

Ejercicio 9: Aplicación matemática a la decisión

Ejercicio 9: Trabajo de aplicación matemática a la decisión

Instrucciones:
a) Lee e interpreta las tablas sobre accidentes de tránsito, número de vehículos y morbi-mortalidad de peatones en la Zona metropolitana de Guadalajara.

Realiza luego las siguientes tareas:
Diseña un cuestionario por el cual reconstruyas las preguntas con las que se obtuvieron los datos;
¿Cuál es la pregunta básica a la que responden estas tablas?
¿Qué utilidad le encuentras a la lógica de exposición en tablas?
¿Qué utilidad crees que tenga el razonamiento estadístico en sociología y ciencias sociales?

b) Después de la discusión de las respuestas en el aula:
Redacta un texto con las respuestas a las preguntas anteriores y envíalo por correo electrónico a todos los participantes en el curso. No olvides poner el encabezado en la primera página del documento. En ASUNTO: “Enfoques-Ejercicio9”. El nombre del archivo adjunto debe seguir esta lógica: (nombre)_(asignatura)_(número de trabajo/título)_(fecha);

Escoge UN TRABAJO de los enviados por tus compañeros y retroalimenta utilizando control de cambios, insertar comentario y colores de fondo (rojo en caso de que estés en profundo desacuerdo o graves faltas de ortografía; amarillo para señalar que es necesario revisar la redacción y verde para las ideas que consideres muy buenas o estimulantes).

El nombre del archivo adjunto debe seguir esta lógica: (nombre2REVISA)_(nombre)_(asignatura)_(número de trabajo/título)_(fecha).

martes, 27 de marzo de 2007

El bosque de La Primavera como geosímbolo













El bosque de La Primavera como geosímbolo

Conferencia pronunciada como parte del curso-taller:
"Desarrollo cultural de Jalisco a través de sitios de importancia mundial"
(Cátedra en conservación, desarrollo sustentable y biodiversidad "Enrique Beltrán")

Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, A. C.
Universidad de Guadalajara
Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales

Museo Regional de Guadalajara del INAH
Miércoles 28 de marzo de 2007; 19:00 hrs.

Territorio, cultura y geosímbolos
El concepto de territorio suele estar vinculado con el de cultura en el sentido al que apunta Gilberto Giménez (1996: 2) cuando señala que el territorio no es un espacio virgen, indiferenciado y neutral, sino que se trata de un espacio valorizado. Este espacio valorizado al que llamamos territorio puede encarnar un valor económico, político, cultural, histórico, identitario. Siguiendo a Giménez, esa valorización “adquiere el sentido activo de una intervención sobre el territorio” que puede dar lugar a que se hable de la “fabricación” del territorio, es decir, como un producto.
Un tipo específico de esos productos ha sido bautizado por Luis González (citado en Giménez, 1996: 3) como “matria”, que constituye una microsociedad de sabor localista que no necesariamente coincide con las delimitaciones político-administrativas y que, por supuesto, no alcanza las dimensiones y los múltiples significados del territorio nacional y de la “patria”.

Ambos conceptos, el de matria y el de patria, están relacionados con un territorio dotado de alta densidad simbólica. Es decir, se trata de espacios que a la vez se constituyen en símbolos de la comunidad (nacional, regional o local, según se les asocie con la matria, el terruño o la patria), que son sagrados desde la perspectiva de quienes los ocupan y los asocian con valores determinados.

Sin pretender entrar en detalles, enumero aquí las dimensiones de las que habla Giménez en cuanto a la relación entre el territorio y la cultura (entendida como un conjunto de símbolos, signos, emblemas y señales a los que se asocia un conjunto de conocimientos y una visión del mundo y que da sentido y permite interpretar y manejar el mundo). Para Giménez, el territorio constituye un espacio de inscripción de la cultura, es decir una primera dimensión de la relación entre territorio y cultura, dentro de la cual se ubica el concepto de GEOSÍMOBOLO, entendido como “un lugar, un itinerario, una extensión o un accidente geográfico que por razones políticas, religiosas o culturales revisten a los ojos de ciertos pueblos o grupos sociales una dimensión simbólica que alimenta y conforta su identidad” (Bonnemaison, 1981, cit. en Giménez 1996: 6). En este sentido, los llamados bienes ambientales, como sería el caso del área protegida del Bosque de La Primavera, se convierten en formas objetivadas de la cultura en cuanto “elementos de una naturaleza antropizada”.

La segunda dimensión de la relación entre territorio y cultura es el hecho de que el primero de ellos puede servir de marco o punto de partida para instituciones o prácticas culturales, que suelen ir más allá de sus espacios originales pero ser punto de referencia de determinados rasgos etnográficos.

En su tercera dimensión (siempre siguiendo a Giménez, 1996: 6), el territorio puede ser apropiado como objeto de representación y de apego afectivo y como símbolo de pertenencia socioterritorial. El territorio deja de ser un elemento externo y es parte de la interioridad de los sujetos-miembros de un grupo y como elemento de una cultura, susceptible de ser transportado.

En otro lugar (Morán Quiroz, 2005: 218), he señalado que un geosímbolo es una marca en el terreno, una referencia en el paisaje o un lugar que se construye natural o artificialmente como punto de referencia plástico.

¿Por qué el bosque de La Primavera es un geosímbolo?
En el caso particular del Bosque de La Primavera, es éste un espacio de referencia para muchos jaliscienses en relación con acciones colectivas vinculadas con una identidad grupal, y vinculado con el pasado, el proyecto y las formas de actuar de una comunidad. No es de sorprender que los jaliscienses nos mostremos orgullosos de que este bosque de 30 mil quinientas hectáreas sea, además de un “área natural” (relativamente) protegida, y también de que se le haya declarado reserva de la biósfera por la UNESCO en octubre de 2006.
El bosque de La Primavera cubre parte de los municipios de Zapopan, Tlajomulco y Tala, y está ubicado a escasos kilómetros de la zona urbana y del centro de la ciudad de Guadalajara. Sin embargo, a pesar de la importancia VITAL del bosque para la Zona Metropolitana de Guadalajara como el más importante pulmón de la ciudad, parecería que rara vez se le reconoce la importancia simbólica que tiene (o debería tener) para los habitantes de la región.

Mientras que por una parte es relativamente conocido el valor de La Primavera como elemento de una sociedad que aprovecha pasiva y activamente los recursos naturales del bosque, por otra es poco lo que las autoridades, las organizaciones y los habitantes de la región sabemos o dejamos traslucir acerca del significado del bosque como parte de los elementos “de lucir” de que dispone la Zona Metropolitana. En comparación con los recursos forestales del sur de Jalisco, también bastante mermados en la actualidad, el bosque de la Primavera es relativamente pequeño. No obstante, su valor como espacio de esparcimiento y la necesidad de atender sus recursos hídricos, forestales y en general los relacionados con su flora y su fauna, reciben escasa atención.
¿Cuántos turistas están enterados de la existencia de este bosque cuando visitan nuestro estado y nuestra ciudad? ¿Cuántos de nosotros, los jaliscienses, recordamos su presencia más allá de reconocerlo como un espacio para la ocasional recreación y el paseo dominical? Cada fin de semana son varias decenas de personas las que visitan sus asentamientos y son escasas las personas que tienen el cuidado de promover su reforestación, el cuidado de evitar los desechos y de no maltratar los árboles y la fauna de La Primavera. ¿Cuántos de los jaliscienses en general están enterados del número y tipo de los recursos vegetales de este bosque? ¿Cuántos saben qué tipo de animales y su número vive en el bosque? ¿Sabemos cómo cuidarlos y, al mismo tiempo, tenemos conocimiento de cuáles son animales potencialmente peligrosos y cuáles no? ¿Cómo distinguir a los animales de los que debemos defendernos y de cuáles no, para evitar dañar sus vidas y micro-ecosistemas?

A pesar de los esfuerzos de instituciones como la Universidad de Guadalajara, de los ayuntamientos que gobiernan los municipios en que se ubica y del fideicomiso de La Primavera, es sintomático que la propia página del Bosque de La Primavera especifique que “No existe presupuesto autorizado para gastos de comunicación social. La difusión para el área se realiza a través de entrevistas, reportajes gratuitos por gestión ante los medios de comunicación” (según la actualización del 2006-09-05 17:56). Igualmente, los renglones de capacitación y servicios de difusión e información, según se especifican en los estados financieros del presupuesto asignado (datos de marzo 2006) suman apenas 55 mil y MIL trescientos pesos, respectivamente.

Ello nos habla, al menos por la información publicada y la declaración explícita de que no hay presupuesto para comunicación social, de una escasa labor de comunicación de parte de los organismos involucrados hacia las población en general. De alguna manera, el bosque de La Primavera no constituye todavía, ni oficialmente ni en la imaginación colectiva fuera de las instituciones, un territorio en el sentido de ser parte de una fuerte memoria colectiva y de un importante proyecto colectivo. En todo caso, el valor de geosímbolo de este bosque depende todavía de muy escasos esfuerzos de grupos relativamente aislados que no han logrado establecer acciones que involucren a grandes cantidades de personas en la conservación de este recurso natural.

(Estado financiero del presupuesto asignado a La Primavera.- Fuente: http://www.bosquelaprimavera.com/ldt/index.php?action=artikel&cat=20&id=39&artlang=es )

Pero, ¿qué hay del valor simbólico del Bosque de la Primavera para los habitantes de la región? ¿En qué medida puede decirse que, a pesar de que hay pocos recursos para la promoción de este espacio como un lugar de esparcimiento y para la educación ambiental y dados los escasos esfuerzos por difundir su valor como recurso natural y cultural, los habitantes de la región están concientes por sí mismos del potencial del bosque como “espacio valorizado”?

Más allá de algunos individuos que tienen recuerdos y vivencias de manera aislada acerca del valor de este espacio para la región, ¿qué grupos, agencias o instituciones han difundido información acerca de la necesidad de conservar el bosque como recurso no sólo natural, sino cultural?

Con lo anterior quiero enfatizar que en la Zona Metropolitana y en la región es todavía débil la “valorización” del territorio conocido como bosque de La Primavera. A diferencia de otros geosímbolos como la catedral de Guadalajara, las barrancas de la región, varias decenas de cerros y algunas lagunas, el bosque de La Primavera puede decirse que es todavía una especie de encarnación de un conocido dicho que reza “los árboles no dejan ver el bosque”. En ese refrán se enfatiza que los detalles suelen distraer a la gente de las cosas más amplias que los contienen. En el caso del bosque de La Primavera el refrán parece recordar, como perversa prolongación del hecho de que los habitantes y visitantes de la ciudad están muy lejos de preocuparse por la conservación de los escasos árboles de la zona metropolitana, que hay escasa cultura de la conservación y que por ello al bosque se le ve tan sólo como un espacio de esparcimiento ocasional pero no como una parte de la identidad jalisciense y de su ambiente (relativamente) bien conservado. En escasas ocasiones, como sucediera durante el incendio de abril de 2005, el bosque se convierte en noticia de primera plana y en preocupación por el calor desatado en la ZMG por la conflagración.

Según informa la Dirección Ejecutiva del Área de Protección de Flora y Fauna La Primavera, “la superficie afectada es como sigue: 8,478 hectáreas afectadas de las cuales 7,799 hs. corresponden a pastos nativos e inducidos 423, hs. a arbustos y matorrales y 254 hs. a arbolado adulto y renuevo”. No obstante, ¿qué pasa con el bosque el resto del tiempo en cuanto a las acciones de los habitantes orientadas a conservarlo limpio y como área disponible para la preservación de especies animales y vegetales? A pesar de que el bosque de la Primavera constituye un geosímbolo para un grupo reducido de habitantes de Jalisco, es todavía mucho lo que queda por hacer para convertirlo en un espacio territorialmente valorizado de la región y por ende, para fortalecer su valor de geosímbolo.

Conclusión y propuestas.-
El Bosque de La Primavera es un geosímbolo que vale la pena preservar por su valor ecológico pero al que es necesario reforzar en cuanto a su potencial como elemento natural del paisaje dotado de un valor cultural. Este valor cultural puede (y debe) incrementarse a partir de campañas intensivas y extensivas de difusión de su valor histórico, económico, biológico. Esas campañas deben orientarse a diversos ámbitos como el escolar básico, las agrupaciones cívicas, los organismos privados y públicos, los grupos culturales, a través de un conocimiento inicial de su ubicación, su valor y de las acciones para su manejo y uso. La Primavera constituye una oportunidad inigualable para que los habitantes de la Zona Metropolitana tengan contacto con recursos de la flora y la fauna en un espacio relativamente cercano a la ciudad de Guadalajara.

Además de ser un potencial atractivo turístico, debe reconocerse la necesidad de encontrar formas de promover su conservación y el respeto de parte de fraccionadores, comerciantes y taladores, además de los visitantes ocasionales. Su valor como recurso para la educación ambiental ha sido reconocido, pero todavía no ha sido difundido adecuadamente en cuanto elemento que forma parte de la identidad del jalisciense. En tal sentido, con acciones de difusión y valoración dentro y fuera de la ciudad, el bosque puede convertirse en una oportunidad vital para la revaloración de los recursos forestales (y de cada árbol individual) en la región y como un ámbito para la educación ambiental y para apreciar el valor del microclima al que ayuda a sostener y al que ha contribuido a lo largo de la historia de los asentamientos jaliscienses, a pesar de haberse visto mermado en su extensión original. Según los historiadores de la región, el bosque de La Primavera alguna vez estuvo unido con el ya muy pequeño bosque de Los Colomos, ubicado en una zona de la ciudad que ha sufrido los embates del urbanismo y de una cultura basada en la lógica del transporte individual.

En todo caso, el destino del Bosque de La Primavera no debe ser el mismo que el de los cientos (quizá miles) de árboles que han dado lugar a calles, puentes y otras obras viales y a fraccionamientos para la vivienda. Su carácter como un espacio reconocido como “reserva de la biosfera” puede ser el primer paso para convertirse, además de un orgullo para los jaliscienses y los tapatíos, en una oportunidad de revertir las tendencias desforestadoras en la zona metropolitana y en el estado.
Algunos investigadores como Carlos Félix Barrera, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA-U. de G.), han señalado que “falta mucho por hacer en esta reserva natural, ya que no hay voluntad política decidida para resolver los problemas de la Primavera, pues son complejos y costosos” y añade que “el hecho de que sigan autorizando o construyendo zonas habitacionales o casas de manera individual dentro del bosque, quiere decir que se saltan por las trancas la limitación legal y jurídica” han hecho atenciones reales” (citado en Planeta Azul, 2006).

Habría que añadir que en la zona metropolitana de Guadalajara, en el estado de Jalisco y probablemente en todo el país, hay poca cultura de respeto a los recursos naturales. Esta escasa “cultura ecológica”, cuyas síntomas se evidencian incluso en el ámbito urbano, en donde es claro que hay pocas personas con energías, interés y tiempo para asegurarse de que se conserven limpios sus espacios inmediatos y todavía menos para dirigirlos a la conservación de un bosque no tan cercano como la banqueta de su propia casa, parece multiplicar sus defectos en el área del bosque. Mientras que son miles de visitantes los que recibe el bosque cada fin de semana y en especial en los días de asueto primaverales como el pasado fin de semana que se extendió del 17 al 19 de marzo, la muy cercana vacación de las semanas santa y de pascua, son relativamente pocos los que se preocupan por conservar los recursos del bosque, de recoger sus desechos y de darles un manejo adecuado. El reciente incendio del bosque, hace apenas dos años, en que se vieron dañadas cerca de once mil hectáreas (es decir, una tercera parte del área total del bosque), representa una más de las agresiones que sufre esta área que para muchos jaliscienses tiene un palpable valor como generador de oxígeno, como filtro de los contaminantes de la zona urbana, además de su valor como área de conservación hidrológica, recreativa y, en últimas fechas, incluso “ritual” para la conservación o re-creación de elementos de culturas supuestamente ancestrales.

Un breve comentario acerca de los programas de conservación y cómo vincularlos con educación ambiental de los jaliscienses. La manera de conservar y ampliar este patrimonio, al que se le reconoce un status “protegido” por la UNESCO debe pasar por la construcción y difusión de una cultura de la conservación y mejoramiento del ambiente, que incluya a las zonas naturales, pero también a los ámbitos de actuación humana en donde se generan encuentros más frecuentes y más intensivos (la ciudad, las carreteras, los espacios de ocio). La Primavera constituye un pulmón para los habitantes de la región y debe ser además objeto de una atención más esmerada.

Entre los pasos para construir una cultura de la conservación y mejoramiento del ambiente, se encuentran no sólo la creación de LEYES, sino también la vigilancia y sanción de quienes no las cumplan, desde los funcionarios hasta los usuarios del bosque, pasando por los empleados que son los responsables de su cuidado. Un programa de educación ambiental que trascienda los límites del bosque tendrá efectos que se revertirán en el propio bosque a través de medidas que aseguren, siguiendo a N.J. Smith-Sebasto (1997), la existencia de esfuerzos planificados para comunicar información y/o suministrar instrucción, que refuercen “el sentimiento público” de valorización de este recurso natural, con acciones dirigidas a apoyar el desarrollo de actitudes, opiniones y creencias y a la adopción sostenida de conductas que minimicen la degradación del paisaje o las características geológicas de una región.

Es decir, para aumentar el valor del bosque de La Primavera como un geosímbolo que actúe tanto en el exterior como en el interior de la gente, se requiere de una educación ambiental acorde con un proyecto a largo plazo para la conservación de la vida humana sin que se agoten los recursos naturales y culturales que la sostienen; es decir, para que la educación ambiental funcione, es importante vincularla en lo posible con geosímbolos que la gente considere como parte de su propia identidad, hacia los que sienta une especial afecto por las experiencias positivas, de aprendizaje y vivenciales experimentadas en su cercanía. Es por ello que fortalecer el vínculo afectivo de los jaliscienses con el bosque de La Primavera y convertirlo en una encarnación de algo “sagrado” y digno de respeto, contribuirá a prolongar la vida no sólo de la flora y la fauna de esa área protegida, sino la de los propios tapatíos y jaliscienses.

Referencias
Bosque La Primavera. Disponible en: http://www.bosquelaprimavera.com/mainframe.htm Consultado el 24 de marzo de 2007.

Giménez Montiel, Gilberto. 1996. Territorio y cultura. Conferencia magistral pronunciada el 8 de junio de 1996 en la ceremonia de entrega del reconocimiento como Maestro Universitario Distinguido. Universidad de Colima.

Morán Quiroz, Luis Rodolfo. 2005. “Geosímbolos en Jalisco”. En: Luis Antonio González Rubio (comp.), Encuentros sociales y diversión. Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco. Guadalajara.

Planeta Azul. Periodismo ambiental. 2006. “Significativo, que la UNESCO declare reserva de la biosfera a la primavera”. 13 de noviembre de 2006. Consultado en: http://www.planetaazul.com.mx/www/2006/11/14/significativo-que-la-unesco-declare-reserva-de-la-biosfera-a-la-primavera/ 24 de marzo de 2007.

Smith-Sebasto, N. J. 1997. “¿Qué es educación ambiental?” en: http://www.jmarcano.com/educa/njsmith.html consultado el 24 de marzo de 2007.

Instrucciones para armar un GRIMORIO


Sencillas instrucciones para armar un GRIMORIO.


Traducidas del arcano por su querido profesor de “enfoques sociológicos de la investigación” y “desarrollo de ambientes de aprendizaje” (U. de G., marzo de 2007)

Harry Potter, el más famoso aprendiz de brujo del siglo XXI, seguramente cuenta con un libro en el que consulta las fórmulas para realizar encantamientos y mágicas acciones. Ese libro es sencillamente un grimorio.


En el caso de los estudiantes universitarios que se proponen ingresar como profesionales de una disciplina, el conjunto de las fórmulas puede extenderse por varios miles de metros cúbicos y no limitarse a un solo volumen. No obstante, para cada semestre o asignatura, vale la pena tener un grimorio en el que se refieran las principales discusiones de estas ciencias, que lidian con fenómenos que a pesar de ser tan visibles no por ello permiten que sus secretos se develen con facilidad.

Por ello, para los estudiantes de la gloriosa Universidad de Guadalajara, enlistada entre las mejores del mundo por su gran capacidad de sobrevivir a las crisis de deserción, presupuestales, de espacio y equipamiento, sugiero los siguientes pasos para armar su propio grimorio sociológico o pedagógico.

Piensa en un color que puedas asociar con tu carrera, con tus asignaturas de este semestre o con la asignatura específica para la que elaborarás tu grimorio;


Diseña una portada para tu grimorio, en la que expreses tus propias ideas acerca de tu acción como aprendiz y en la que apliques el color con el que asocias el contenido de tu grimorio;


Puedes comprar, reciclar, recortar cartoncillos, madera, cuero o metal, para formar un reservorio del material al que has recurrido en lo que va del semestre y al que recurrirás en las semanas que quedan;


Asegúrate de consultar con frecuencia tu grimorio y de añadirle todos los elementos que consideres necesarios;


Entre esos elementos (indispensables) están los textos que has leído y leerás para el aprendizaje de tu disciplina y los ejercicios ya elaborados para las materias de este semestre;


Si tus profesores no te proporcionan más que algunas “pistas” para saber de qué tratarán las sesiones, aprovecha esas pistas y basa en ellas tus búsquedas en internet y en bibliotecas;


Si tus profesores te ofrecen textos para leer, grandes ideas expuestas oralmente y otros materiales (esquemas, tablas), aprovecha esos insumos y ponlos en tu grimorio con tus propios comentarios, anotaciones marginales y referencias para posterior uso (durante el semestre y posteriormente);


Una idea básica del grimorio es que es mejor tener documentos bien organizados que confiar en que se tiene buena memoria, pues, como dicen los chinos (y no precisamente para vender más tinta china), “es más fuerte la más débil de las tintas que la más poderosa de las memorias”. Simplemente por eso vale la pena concentrar el material de lectura, tus reacciones y trabajos impresos en un solo lugar (carpeta de argollas, por ejemplo) en el que resguardes tus materiales de este semestre y de tu carrera;


Renueva tu grimorio cada semestre. Por lo pronto, durante este semestre asegúrate que tu querido maestro vea y analice es grimorio.


Algunas notas acerca del término “grimorio” extraídas de Wikipedia:

Grimorio (del francés: grimoire). Masculino. Libro de fórmulas mágicas usado por los antiguos hechiceros - DRAE.

Grimoire. The word grimoire is from the Old French gramaire, and is from the same root as the words grammar and glamour. This is partly because, in the mid-late Middle Ages, Latin "grammars" (books on Latin syntax and diction) were foundational to school and university education, as controlled by the Church — while to the illiterate majority, non-ecclesiastical books were suspect as magic[citation needed]. But "grammar" also denoted, to literate and illiterate alike, a book of basic instruction. A grammar is a description of a set of symbols and how to combine them to create well-formed sentences. A Grimoire is, appropriately enough, a description of a set of magical symbols and how to combine them properly.

Notable historical grimoires include:
The Picatrix, or, Ghâyat al-Hakîm fi'l-sihr; also known as The Aim of the Sage (13th century)
Liber Juratis, or, the Sworn Book of Honorius (13th century)
Le Grand Grimoire, The Grand Grimoire (13th century)
The Book of the Sacred Magic of Abra-Melin the Mage (1450s)
The Greater Key of Solomon (16th century)
The Lemegeton, or, the Lesser Key of Solomon (17th century)
The Black Pullet (18th century)
(Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Grimoire )

También se llama grimorio a un conjunto de signos a descifrar, galimatías y, en tono despectivo, obra o texto obscuro, complicado o indescifrable (Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Grimorio )

lunes, 19 de marzo de 2007

Los estorbosos de esta semana







Como los peatones no existen, o si existen tienen la obligación en mi pueblo tapatío de darles el paso a los choferes de vehículos de motor, ¿por qué no subirse a las banquetas con todo y carro? ¿Por qué no dejarlo ahí todo el tiempo que les dé la gana? ¿Por qué no estacionarlo ahí permanentemente? Sólo los deseos de volver a pisar el acelerador determinarán cuándo retirarlo de encima de las aceras, pues el reglamento de vialidad y tránsito es letra muerta en el estado de Jalisco...
Reglamento de la Ley de Servicios de Vialidad, Tránsito y Transporte del Estado de Jalisco
(30 de noviembre de 1998)

Capítulo V. Del estacionamiento en las vías públicas

Artículo 43.- Queda prohibido estacionar vehículos en los siguientes lugares:

IV En las aceras, camellones, andadores u otras vías reservadas a peatones

XVII En donde el estacionamiento del mismo provoque entorpecimiento a la circulación o molestias a los peatones

Guía para elaborar documento para la asignatura de psicología de la comunidad

ITESO: Psi-Com, marzo 2007

Cuestionario-guía para elaborar un documento de reflexión basado en las bitácoras de observación

Nota: gracias a la comunicación con Balbina Sordo, caigo en la cuenta de que esta reflexión puede servir de base para la elaboración de su trabajo final (esquema anexo). Las preguntas que planteo a continuación son una simple sugerencia en la que pueden apoyarse para la revisión de sus bitácoras durante lo que va del semestre (seis semanas, si las cuentas no me fallan).

Al dar una revisión general de las bitácoras:
¿Encuentras que hay acontecimientos que se repiten de una semana a la siguiente?;
¿Hay personas con las que te encuentras cada vez que acudes a hacer tus observaciones?
¿Puedes elaborar un cuadro y una narración de los acontecimientos/ personas “reiterados” y de los que cabría esperar que estén ahí en registros posteriores?
¿Tienes alguna razón que te ayude a explicar por qué se repiten? ¿qué razones tienen para estar ahí presentes (por ejemplo, horarios, rutinas de los negocios, de las familias, de los vecinos)?
Cuando no se repiten en registros posteriores ¿hay alguna razón para que no sea así (por ejemplo, llegaste en distinto horario que en ocasiones previas, se celebra un acontecimiento de esa zona de la ciudad/barrio)?
¿Encuentras que en tus propias observaciones hay más desarrollo de los detalles?
¿Qué evolución encuentras en lo que sucede y observas?
¿Qué evolución encuentras en lo que has aprendido tú misma(o) al observar ese espacio?

Al revisar cada bitácora en relación con las columnas de “hechos”, “interpretación”, “teoría” y otras “notas”:
¿Crees que haya mejor ajuste entre los hechos que observas y las anotaciones de lo que interpretas o las teorías que puedes aplicar?
¿Encuentras que las lecturas recientes o lo aprendido en otra materia te ayudan a observar mejor en determinadas bitácoras que en otras?
¿Puedes trazar un esquema de continuidad / rompimiento en tus propias sensaciones al observar?
¿Cómo describirías el proceso por el que han pasado tus bitácoras en estas semanas? ¿similares? ¿con mayor detalle? ¿con más énfasis en determinados aspectos?
¿Qué días (bitácoras) puedes señalar como los más “productivos” en términos de lo que aprendiste en las observaciones correspondientes?
¿Qué papel crees que podría desempeñar un psicólogo (o equipo de psicólogas/os) en el espacio que has observado? ¿En cada registro? ¿En los registros en su conjunto?

Nuevamente, una reflexión en general, tras revisar tus bitácoras:
¿Crees que tenga alguna utilidad para tu práctica como psicólogo clínico, educativo, experimental (o cualquiera que sea tu área) el contar con la habilidad para describir determinados comportamientos en un contexto que resulta relativamente “natural” para las personas que trabajan/ transitan /viven por ahí?
¿Crees que tus bitácoras contengan información que pueda serte útil para contestar a la pregunta general “qué PASA ahí”?
¿Crees que tengan a alguna utilidad para contestar a la pregunta “qué SENTIDO tienen sus acciones para estas personas”?
¿Puedes describir tus propias bitácoras como un conjunto de observaciones a las que calificarías de “_________”?
¿Podrías señalar cuáles son las principales fortalezas de tus bitácoras?
Ahora que has revisado tus bitácoras, ¿percibes que haya cosas que podrías haber incluido pero que en ese momento no creíste importantes?
Y a la inversa, ¿percibes que registraste acontecimientos / acciones / interacciones que ahora no te parecen tan trascendentes?
¿Cuál es tu percepción general de tus propias bitácoras?


LRMQ, 19 de marzo de 2007
rmoranq@gmail.com

Sigue esquema de Balbina Sordo y Leticia Joseph (que discutiremos en la sesión del 21 de marzo de 2007):

PSICOLOGÍA Y COMUNIDAD
ESQUEMA PARA EL TRABAJO FINAL

Es un trabajo formal, hecho en computadora, hojas tamaño carta, paginado, con referencias bibliográficas, engargolado, con carátula. Podrá hacerse en equipos de 2 o tres integrantes.

CONTENIDO
INTRODUCCIÓN: presentación del trabajo, aclaración de objetivos, límites, lugar, tiempo…

PARTE DESCRIPTIVA: se puede dividir en capítulos.
· Es importante que se fundamenten referentes tanto metodológicos (los utilizados para recabar los datos), como teóricos (los utilizados para explicar lo encontrado).

· Se presenta o describe ampliamente el lugar: zona geográfica, su origen, proceso histórico, características…

· La población: generales (número aproximado de habitantes en el lugar, de acuerdo a género, edad, ocupación…)

· Perfil de la población: descripción de las características de sus pobladores, intereses, forma de vida, actividades, problemas comunes…

ANALISIS: también dividido en capítulos.
· Cada aspecto, fundamentado con referentes teóricos y metodológicos (bien citados).

· Profundización de casos: entrevistas o historias de vida, de personas seleccionadas; análisis y resultados a los que llegaron, así como detección de necesidades y satisfacción del grupo.

· Estudio de grupos: su organización social y razones a los que responde. Liderazgos, formas de control, gestiones que se realizan, problemáticas detectadas..,

· Análisis de la comunidad: niveles de identificación, grados de cohesión y señales de membresía; el proceso que ha seguido, crisis que se han presentado y maneras en que se han solucionado; detección de necesidades. Red social, dinámicas que se viven. Concluir si hay un alto nivel comunitario o están en un grado bajo de pertenencia.

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN: sugiere posibles actividades que, desde la psicología comunitaria, puedan ayudar en lo futuro a la comunidad.

CONCLUSIONES: en forma de ensayo, abarcando los aspectos antes analizados y a lo que te permitieron concluir

ANEXOS: las bitácoras que empleaste para el levantamiento total de datos. Cualquier otra evidencia que fundamente tu trabajo

BIBLIOGRAFÍA consultada


Balbina Sordo
Leticia Joseph