jueves, 27 de agosto de 2015

Por qué la linea TRES del tren ligero tapatío no reducirá los embotellamientos en la zona metropolitana de Guadalajara. Una predicción y sus argumentos.







Por qué la linea TRES del tren ligero tapatío no reducirá los embotellamientos en la zona metropolitana de Guadalajara. Una predicción y sus argumentos.

Los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara han sufrido, desde mediados del 2014, las obras de la línea tres del tren ligero. Estas obras servirán para aumentar la cobertura de transporte colectivo en una ciudad que se tardó al menos dos décadas (según lo admiten los mismos promotores de la obra) en generar una medida que probablemente tome en cuenta las demandas de la época actual. Habría que ver si también cubrirá las demandas de la época en que al fin se culminen las obras. La promesa es que estas obras estarán terminadas en 2018. Aunque ya sabemos que, como dicen los que lo han vivido, “en palabras de constructor no has de creer”, pues siempre hay que multiplicar por tres la cantidad de tiempo que te prometen que necesitarán para acabar de construir y la cantidad de dinero que te dicen que te costará. Así, los costos estimados de la nueva línea han crecido desde que se anunció, hasta que se comenzó, a lo largo del proceso y seguramente serán al menos tres veces más caras del precio original. Así, se anunció que comenzaría la construcción en 2011 y que ésta se terminaría en 2012. En realidad comenzó en agosto de 2014 y se promete que funcionará en 2018. Lo único bueno de estos anuncios es que quizá los tapatíos estrenen vagones de tren modelo 2022, si efectivamente estos se compran cuando esté terminado el trazo, y no antes. Pero el riesgo es que estrenemos vagones viejos, por la prisa de comprar y almacenar y dejar que se oxiden mientras acaban de hacerse los tuneles y los pasos elevados, además de las estaciones y demás reparaciones que serán necesarias para que al fin arranque el tren que irá por la nueva línea. Aun cuando el actual presidente de la república venga a Guadalajara a inaugurar, es probable que su comitiva no pueda realizar el viaje por toda la ruta.
La ruta se planteaba originalmente de 16.5 kilómetros y en estos meses de 2015 prometen ya que serán 22 kilómetros. Los costos, cuando se prometía que la obra estaría lista en diciembre de 2016, eran de poco más de 17mil 500 millones de pesos (http://www.informador.com.mx/jalisco/2013/495665/6/la-linea-3-del-tren-ligero-estara-terminada-en-diciembre-de-2016.htm). Habrá que ver cómo van las cifras para cuando se entregue la obra. Por lo pronto, algunos funcionarios del gobierno del estado de Jalisco han señalado que la cotización del peso frente al dólar podría afectar el precio final de compra de lo vagones. Yo añadiría que esa misma cotiozación podría afectar la compra de maquianria, equipo y materiales, pues en buena parte estos provienen del extranjero.

La predicción de porqué esta nueva línea no servirá para reducir los embotellamientos en la metrópoli tapatía se basa en una serie de consideraciones de orden psicológico, de infraestructura, cultural y social. Pocas veces en la vida he querido con más enjundia que fallen mis predicciones. Sin embargo, cuando comparamos la actual coyuntura de esta línea del tren ligero con situaciones y obras  anteriores, no me queda más que recurrir al principio de que “la historia pasada es el mejor predictor”. Por una parte, quienes recuerdan la inauguración del Macrobús, que recorre la Calzada Independencia, evocarán la imagen de Felipe Calderón Hinojosa, quien fungía entonces como presidente, y la anécdota de que en el recorrido inaugural el macrobús chocó en su nueva ruta. El llamado “matabús” se dio a conocer muy pronto por ser protagonista de múltiples choques y atropellamientos. Y aclaro que no echo la culpa de ellos al matabús ni a sus operarios, sino que parecería que los habitantes de esta ciudad no podían evitar seguir sus “querencias” y seguir utilizando carriles que se volvieron exclusivos para circular, a paso tapatío, en camionetas, bicicletas, triciclos, a pie o en automóviles. El ejemplo de los embotellamientos por la Calzada Independencia nos ayuda a entender que no por haber generado un nuevo transporte “eficiente”, la gente de las calles aledañas iba a dejar de utilizar la zona para caminar o para trasladarse en sus vehículos. Un problema con el macrobús es que no sólo no conecta con otros medios de transporte que pudieran darle continuidad, sino que no utiliza un sistema de prepago que sea compatible, por ejemplo, con las rutas de autobuses, ni con las líneas 1 y 2 del tren ligero. Si has de cambiar de vehículo, del macrobús a cualquier otro, el costo es adicional.
La línea tres del tren ligero no reducirá los embotellamientos simplemente porque transitará por una zona en la que estos eran escasos. Las avenidas Ávila Camacho y Alcalde, que llevan desde el centro de Zapopan hasta el centro de Guadalajara (y de regreso) y la avenida Revolución, que va del centro de Guadalajara al de Tlaquepaque (y viceversa), sufren de congestionamientos en las horas pico, por ser las rutas por las que pasan muchas de las empresas de autobuses, por las marchas de protesta o de apoyo y por no haber alternativas de comunicación ni con transporte colectivo ni con transporte particular.
Así, con las actuales obras del tren ligero, todas las rutas de autobuses que pasaban por las mencionadas avenidas se han alterado o pronto se modificarán, con lo que la población ha tenido que aprender a utilizar medios alternativos de traslado. Muchos han optado por caminar en vez de abordar un autobús, otros han dejado su ruta habitual, algunos ha optado por la bicicleta o por usar taxi en vez de su automóvil. Y eso ha generado más embotellamientos que los existentes antes de comenzar las obras de la línea 3 del tren ligero. En especial, sl surgimiento del servicio de taxis apoyado en aplicaciones como las de UBER ha generado más conflictos, más marchas y más exigencia de trabajo digno y a la vez de precios para la movilidad que sean más accesibles para los usuarios.
La línea 3 del tren ligero no reducirá los embotellamientos en la metrópoli, después de haberlos empeorado en el centro de la ciudad, ni siquiera cuando los embotellamientos “iatrogénicos” hayan cesado, pues las obras de la línea han generado que muchos de los establecimientos a los que los posibles usuarios del tren podrían emprender el camino, hayan dejado de existir. Ya en 2015 son miles los comercios afectados y para cuando se terminen las obras, éstas habrán generado tal estampida de empresarios y de clientes que el panorama de zona comercial que fue el centro de Guadalajara, será ya muy distinto y más escaso.
Los esfuerzos que hizo la administración municipal presidida por Alfonso Petersen por “redensificar” el centro de la ciudad, complicados por el proyecto de realizar, “de pasada y de una vez” la villa panamericana en 2011, derivaron no sólo en el derrumbe de casas (por las empresas dedicadas a ello o gracias al abandono, como se ejemplifica en la reciente caída de una fachada en la calle Baeza Alzaga)., sino también en la reducción de la densidad poblacional. La gente hubo de vender sus casas, que fueron demolidas y que se convirtieron en terrenos baldíos en los que nadie tiene asuntos qué atender. El proyecto de Ciudad Digital (que a algunos nos parece que es en realidad una gran metida de pata por querer meter las manotas para sacar ganancias rápidas) está estancado a pesar de que se anuncian fondos para financiar un pryecto que más parece barril sin fondo. Por lo que los usuarios de la línea 3 del tren ligero, en caso de que se terminara hoy mismo, no tendrían razón para ir a la zona. Habría que ver si para el 2018 ya se pusieron de acuerdo funcionarios, caciques y habitantes para que en esa zona desértica y carente de servicios y con muy escasa vida social de los peatones y clientes potenciales, se genere un avivamiento de la vida social, cultural, diurna y nocturna.
Una de las razones por las que los embotellamientos de la metrópoli no se reducirán es porque lo que ha pasado, tras décadas de carecer de transporte colectivo, es que los habitantes de la ciudad han optado por irse a vivir a los suburbios gracias a la construcción de grandes avenidas que fueron rápidas como seis meses hasta saturarse: las avenidas López Mateos, Mariano Otero, Vallarta, Patria. Y lo que han hecho los constructores es ofrecer más espacio para la venta de automóviles sobre esas avenidas, más estacionamientos en las zonas aledañas, muchos de ellos gratuitos (fuera de algún eventual franelero o centro comercial que cobran una bicoca por el estacionamiento relativamente seguro de nuestras carcachas o de los flamantes autos de quienes hacen obra pública y se embolsan dineros para sus bolsillos privados). Además, los constructores y fraccionadores han ofrecido viviendas con cochera como un atractivo más de trasladarse a los suburbios. Al fin que los terrenos son más baratos y el chiste será que los nuevos residentes tendrán, gracias a los préstamos hipotecarios aprobados y hasta pre-aprobados, para cambiarse de casa, de auto, y de hora de levantarse para alcanzar a llegar a sus ahora más lejanos trabajos y escuelas.


Las obras de la línea tres del tren ligero han logrado deprimir lo suficiente el centro de la ciudad y buena parte del trayecto entre Zapopan y Guadalajara, como para que muchos de sus habitantes opten por salir de la zona. Ello generará que bajen los precios de las rentas y ventas de departamentos, casas, terrenos y locales comerciales. Un proceso similar se dará en la parte de la ruta que va hacia Tlaquepaque. Pero eso no hará que se reduzcan los embotellamientos, pues la gente seguirá trasladándose en automóvil particular para llegar a su destinos habituales o a los nuevos destinos que las obras y sus desvro ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽tear para llegar a su destinos habituales o a los nuevos destinos que las obras les han tra Guadalajar, como para que íos les han traído en suerte. Pero, además se seguirán generando embotellamientos porque las avenidas en las que se concentran actualmente se descongestionarán relativamente para (siendo optimostas y poniendo cara de crédulos) el 2018, lo que representará un nuevo auge para los vendedores de automóviles que diariamente generan estratagemas mercadotécnicos para convencernos de que nos conviene utilizar autos particulares en vez de transporte colectivo. Y los choferes de los autobuses y de los taxis, hacen su contribución con su trato amable y cordial para que la gente decida mejor ir solo que mal acompañados o mal guiados, mejor solos que zarandeados o en rutas cuyas unidades tardan mucho en llegar a las estaciones en donde se las espera y mucho para que sus pasajeros lleguen a sus destinos.

En pocas palabras, los embotellamientos en la metrópoi tapatía seguirán en apogeo mientras sigan las obras del tren ligero, a falta de certiodumbre en el transporte colectivo en las zonas de las obras. Y seguirán después porque se reabrirán las avenidas que en la actualidad no permiten la circulación de vehículos y eso dejará aparentes espacios para una circulación más fluida de los vehículos de motor. Para luego volver a saturarse porque muchos usuarios potenciales del tren ligero tendrn que otros les señalen sus destinos, odel copiloto. Y son pcos losonfropias obras del ttren, sepercibirue sus pasajeros lleguenán temor de bajarse en zonas que, una vez deprimidas por las propias obras del tren, se percibirán como hostiles, temibles y oscuras; así que pocos querrán usar el tren y bajar o subir en estaciones de cuyos entornos desconfían. Para recurrir al uso de automóviles particulares.
Lo malo de que se usen automóviles particulares es que cada quien quiere manejar, o al menos conducir desde el asiento del copiloto. Y son pocos los choferes que aceptarán que otros les señalen sus destinos, o desviarse para dejar a algún compañero de escuela o de trabajo. No tenemos noticia de que hayan funcinado los esquemas de comprtir automóvil entre vecinos o compañeros de trabajo y estudi, en parte porque son pocos los que están dispuestos a compartir los costos, las rutas, los compromisos. ¿Conoces a alguien que pague su parte proporcional en el desgaste del vehículo completa, y que no pague de menos ni de más? ¿Conoces a alguien que llegue a un punto acordado de encuentro a la hora acordada? En parte, muchos habitantes de esta metrópoli son impuntuales porque se transportan en unidades poco confiables, como los autobuses, así que su colegas que tienen automóvil difícilmente se comprometerán a esperarlos para ir al trabajo, aunque quizá sí lo harían a la salida y de regreso a sus domicilios particulares.
Es sintomático que casi todos estaríamos dispuestos a que los demás utilizaran el transporte público para que no dejen las avenidas libres para circular con nuestros vehículos (http://www.theonion.com/article/report-98-percent-of-us-commuters-favor-public-tra-1434) , como señaló una publicación satírica estadounidense, pero son pocos los que estarían dispuestos a cambiar sus hábitos de traslado. Digamos para usar transporte colectivo, o caminar o pedalear en una bicicleta, en vez de usar el muy costoso vehículo particular o familiar.
En buena parte, los embotellamientos se seguirán suscitando gracias a que nos dan miedo nuestros propios barrios o los barrios en los que se sitúan algunas otras de nuestras actividades. No caminamos por las banquetas porque están chuecas, oscuras o invadidas por vendedores relativamente fijos aunque les llamemos ambulantes. Los puestos de tacos, de tamales, de bisutería y de películas pirata surten a los usuarios de los transportes colectivos y a buena parte de los oficinistas de las zonas en las que se ubican. Son estorbosos y a la vez hay quienes se quejan y los patrocinan. Estorban para estacionar el auto pero unos segundos después los automovilistas se convierten en clientes, al igual que lo hacen de los estacionamientos sobre las aceras.
Habrá más embotellamientos porque en los negocios hay estacionamiento para los clientes, así que muchos que podrían ir caminando desde sus casa o trabajos, que se ubican en el mismo barrio, deciden llegar “de pasada” pues cuentan con que habrá espacio para sus vehículos. Y eso genera una larga filla de automóviles mientras el cliente-vecino se estaciona o sale del estacionamiento del negocio local. Y habrá embotellamientos porque en esta metrópoli hay constantes inundaciones debido a la gran cantidad de pavimento que estorba la absorción del agua de lluvia, a las coladeras de un colector enorme y que se tapan gracias a la basura que arrojan los usuarios de vehiculos de motor, de transporte colectivo, los peatones y todos los demás. Mientras bajan los niveles de agua, los automovilistas reducen la velocidad para no arruinar sus motores y detener aun más el ya insufrible tráfico.
Habrá que recordar, además, que las líneas 1 y 2 del tren ligero estuvieron sub-utilizadas una buena cantidad de años, en parte porque las obras que llevaron a su conclusión dividieron muchos barrios (como la colonia del Fresno y buena parte del centro de Guadalajara cuando las calles Moro-Escobedo y las construcciones intermedias se convirtieron primero en escombro, luego en un tunel y luego en la avenida Federalismo, que se continuó en Colón (el antiguo Camino Real de Colima). Y la gente tuvo que abandonar muchas de sus costumbres barriales, como la de caminar para cruzar la avenida Colón, para usar sus vehículos de motor para pasar al otro lado de la vía del tren.
Ya que nos hemos desacostumbrado a caminar, ni siquiera a la tienda, a la iglesia, a la escuela, nos hemos tornado desconfiados de quien camina o anda en bicicleta. Nos da por cree que caminar es peligroso para quien practica esa actividad y que quien practica esa actividad ha de ser un potencial asaltante, violador o al menos algún desclasado de la metrópoli. Así que los automovilistas seguirán desplazándose en sus vehículos, los que luego renovarán, permitiendo que otros manejen los vehículos viejos; los usuarios del transporte colectivo seguirán siendo los muchos que no tienen otra alternativa que levantarse tempranísimo o llegar tarde y seguirán siendo pocos los que puedan darse “el lujo” de caminar o pedalear a sus anchas y con adecuados márgenes de tiempo para llegar a una ciudad presionada por la pérdida de tiempo y el estrés de llegar relativamente puntuales.
Elevado o deprimido, lo cierto es que el tren ligero se ha vuelto una carga pesada para el flujo vehicular; pero tampoco logrará la solución de la movilidad urbana cuando las condiciones bajo las que se planeó se hayan modificado…en buena parte gracias a la alteración que han generado las obras de esta nueva línea.
Faltaría que estas obras dieran lugar y oportunidad a obras complementarias como plazas, áreas comerciales, parques, en los que no pudieran entrar los automóviles, para que las estaciones de la nueva línea resulten atractivas y no meros lugares de abordaje y descenso de pasajeros con pocas posibilidades de convertirse en habitantes.






miércoles, 5 de agosto de 2015

Un propietario oportunista: la movilidad en el pueblito zapopano-tapatío



 ¿Quién es el responsable de los traslados en la Zona Metropolitana de Guadalajara? Parecería que hemos llegado al nivel de desarrollo urbano al que hace unos treinta años aludía un visitante a Calcuta; asombrado, había llegado a la conclusión de que en esa ciudad de La India no eran necesarios los reglamentos pues bastaba con observar el tamaño de cada vehículo para conocer su jerarquía en la escala de los depredadores urbanos. Era claro que en la ciudad de Calcuta el peatón era el más vulnerable y el que tenía que esperar a que pasaran todo los demás: bicicletas, motos, autobuses, camiones de carga, patrullas, ambulancias…
Además de que Guadalajara se ubica en una latitud muy similar a la ciudad de india, ahora hemos logrado prescindir de las normatividades escritas. ¿Para qué necesitamos un reglamento de tránsito que apenas menciona al peatón si nos basta con saber que es éste el que menos derechos goza y el que más daños arriesga sufrir. El problema, según lo veo, es que quienes son los responsables asignados de la tarea de regular, coordinar y facilitar la movilidad de los habitantes y visitantes de esta noble y leal ciudad, no han sido capaces de anticipar las políticas de movilidad adecuadas. En una ciudad tan dispersa y mal planeada como es la Zona Metropolitana de Guadalajara, hace décadas que sufriomos por la contaminación ambiental causada por una enorme cantidad de vehículos de motor, la mayoría en manos de particulares y pocos dedicados a prestar un servicio de traslado, ya sea como taxis o como autobuses.
Las limitaciones del transporte colectivo en Guadalajara y las ciudades vecinas son conocidas desde hace medio siglo. Y son pocas las acciones y las estrategias que se han integrado como parte de los planes oficiales para facilitar o promover los traslados de una parte a otra de la ciudad, mucho menos para conectar con sistemas más amplios de traslados regionales o nacionales. Parte de la responsabilidad asignada para el asunto de la movilidad se ha dejado en manos de una secretaría que, no debe resultar sorpresa, se denomina “Secretaría de Movilidad” y que depende, al igual que otras secretarías, del poder ejecutivo del estado (es decir, del gobernador). Cabría esperar que, siendo que todos los secretarios responden a un mismo jefe, tuvieran alguna coordinación entre ellos para resolver los problemas que corresponden a cada uno de ellos… Y al menos no estorbar las funciones de los demás secretarios.
El responsable y, en cierto modo, el “propietario” de los problemas y las soluciones de movilidad en la ciudad sería el titular de esa secretaría. No obstante, en meses recientes, sobre todo hasta hace unos pocos días, con el cambio del titular de esa secretaría, parecería que, más que dedicarse a administrar, anticipar, resolver los problemas de la movilidad, esta secretaría se ha dedicado a sustituir a los bomberos de la ciudad (que ya de por sí cuentan con escasas estaciones en la metrópoli) y, “van a donde hay incendios”, aunque estos sean sólo figurados.
La Secretaría de Movilidad se dedica a resolver bomberazos en vez de responder a prioridades, planes, estrategias, operativos que sean diseñados en anticipación de los problemas de transporte en la metrópoli. Así, ha respondido, en parte por órdenes explícitas del gobernador Aristóteles Sandoval, en parte por carecer de un plan propio como secretaría, a distintas urgencias que no supo anticipar y que luego ha tratado de resolver de una en una.
El hecho de que se haya generado una flotilla de autobuses verdes y bajado la tarifa de $7.00 a $6.00 como respuesta al atropellamiento de cerca de veinte estudiantes en marzo del 2014, los operativos de control de alcoholemia (en donde trabajan las famosas “toritas”), las respuestas tardías al control y registro de autobuses y sus rutas, así como de los taxis y sus permisos, han convertido a la secretaría, más que en un agente de solución de problemas, en una revoltosa que genera más problemas de los que pretende resolver.
Así, el operativo de control de los traslados a partir del uso de la tecnología Uber, seguido por el control de los taxis (de los que, casualmente, se descubre no están adecuamente registrados, regularizados, apropiados y que probablemente tienen, hace muchos años más prestanombres que propietarios) demuestra que no había un plan “A” previamente diseñado, sino un plan “B” pergeñado sobre las rodillas. El operativo acabó desatando violencia entre unos prestadores de servicio y otros. Entre los choferes que manejan los automóviles de empresarios acostumbrados a la corrupción protectora o de ojos de hormiga de la SEMOV y habituados a que les acepten sus carcachas de escasa seguridad contra los choferes de uber, con lo que se vulneró también a los usarios de las (relativamente) nuevas tecnologías.
La falta de coordinación entre las secretarías que (se supone) tienen un mismo jefe, ha ocasionado aun más caos y retardos en las posibilidades de trasladarse de un lugar a otro dentro de una ciudad que lleva décadas de atraso en el renglón del transporte colectivo, ya sea público o privado. De tal modo, las obras del tren ligero se iniciaron en varios frentes, como resultado de que son distintos contratistas los que han entrado a operar en distintos puntos de la ciudad. Como son distintas secretarías las involucradas, y múltiples contratistas, además de distintos “propietarios”, la coordinación no ha sido una virtud que los distinga. Así, a pocas semanas de concluidas las obras de las zonas 30 en el centro de la ciudad, éstas pronto tuvimos que darlas por perdida debido a las desviaciones de una gran cantidad de vehículos cuyo peso y cantidad no habían entrado en los cálculos de lo que debían soportar como zonas tranquilizadas.
 Las obras, el caos y las consecuencias seguirán al menos hasta el 2017 para los negocios y vecinos, para los usuarios y prestadores de servicios. Y muchos de quienes viven lejos de esas obras o tienen que trabajar en lugares que no se ubican en las zonas se ven también afectados por las desviaciones, además de por las obras que se han abierto en otros frentes, ya sean para mejorar la movilidad o para corregir inundaciones y otras consecuencias de una planeación urbana hecha sin ganas de anticipar lo que podría suceder ni de recordar lo que año con año y temporada tras temporada se repite: más embotellamientos y enfangamientos.
Muchos de quienes habitamos esta metrópoli podemos anticipar el caos que se vendrá a mediados de agosto, cuando miles de estudiantes de distintos niveles regresen a clases. Lo que probablemente no podrán solucionar len la secretaría que es “propietaria” y a la vez encargada de resolver con oportunidad (y no, cuando salga la ocasión y se pueda anunciar alguna medida para resolver algo que creció sin que los encargados/responsables/propietarios se hubieran dado cuenta).
¿Dónde está la previsión y dónde los planes de trabajo para atacar estos problemas desde la Secretaría que en unas cuantas semanas podrá denominarse de la INMOVILIDAD?
Por otra parte, los alcaldes electos de Movimiento Ciudadano, encabezados por Alfaro en Guadalajara han anunciado que harán uso de sus facultades y harán que la movilidad vuelva a las manos de los ayuntamientos en aquellos municipios gobernados por los naranjas. De alguna manera, a la vista del caos que se deriva de la falta de previsión de una secretaría y la falta de coordinación de ésta con las demás, los alcaldes de Movimiento Ciudadano anticipan que serán capaces de generar planes, de proponer soluciones y con ello muestran que quieren quitar la propiedad de estos problemas al gobierno del estado y lucirse en vez de seguir con esta historia de la infamia que ha sido la de los traslados en la metrópoli zapopano-tapatía…

En contraste con tantos nichos de oportunidad de negocios que han sido desperdiciados por no generar establecimientos públicos y privados que atiendan a los usuarios de los servicios de movilidad (estaciones, paradas, aceras adecuadas, caminos peatonales y de transición entre modalidades de transporte), los alcaldes de MC parecen haber encontrado un nicho de oportunidad para aprender y practicar soluciones en su camino a la gubernatura. El proponer soluciones prácticas y de normatividad en el difícil campo de la movilidad metropolitana podría valerles, aun cuando sean soluciones parciales, la posibilidad de que los electores consideren en pasar a sus manos el control del gobierno del estado. Si bajan los polvos levantados por la desorganización y la falta de coordinación, aumentarán seguramente la claridad de los votantes hacia un determinado color entre los partidos políticos. Quien logre apropiarse adecuadamente y nombrarse el responsable de haber solucionado o siquiera anticipado algunos de estos problemas, estará en mejores condiciones de aprovechar la oportunidad que ha desaprovechado una secretaría (y un ejecutivo) sin visión de la complejidad que representa el trasladarse en una ciudad de esta magnitud y con estos antecedentes de dispersión espacial, corrupción en la prestación de servicios y falta de vigilancia y sanción de quienes están encargados de mover a quienes la habitamos.

jueves, 30 de julio de 2015

Con el perdón de los economistas.-

En la Universidad de Guadalajara existe, desde hacia varias décadas, la carrera de economía. Además, hay una serie de licenciaturs y posgrados con orientación a esa disciplina. Hay un centro universitario dedicado a las disciplinas afines. Se le llama Centro Universitario de Ciencias Económicas y Administrativas (CUCEA, por sus siglas en el idioma de Cervantes). De hecho, el actual rector general de la Universidad de Guadalajara no sólo es egresado de la licenciatura en economía, sino que fue rector de ese centro universitario.
En una nota aparecida en el Diario El informador el 30 de julio de 2015, aparecen  datos sobre las “empresas universitarias” basados en la información de la página de transparencia de la universidad. (http://www.informador.com.mx/jalisco/2015/606185/6/deben-428-millones-a-la-udeg-los-gobiernos-estatal-y-federal.htm#sthash.SL6RFqsu.dpuf, consultado el 30 de julio de 2015). Como yo no soy economista, y con trabajos sé restar y un poco de regla de tres, pido perdón a los economistas que quizá ya deberían saberlo, pero no nos lo han informado por la siguiente afirmación: sospecho que las empresas universitarias no son rentables ni para la universidad ni para el pueblo de Jalisco. Seguramente los expertos del mencionado centro, y de otros centros universitarios en los que las matemáticas son cosa de todos los días, podrán analizar mucho mejor que yo, y hasta explicar porqué sucede lo que se expresa en la información que se da el público.
En la tabla que aparece publicada en el diario, se enlistan 19 empresas y de éstas se dan datos sobre ingresos y egresos para catorce de ellas. La información que tenemos los lectores es que los montos que se contemplan son según el presupuesto para el año lectivo 2015-2016, pero de esas empresas de las que no aparecen datos (hasta noviembre de 2014) aparece una nota que señala que están “sin presupuesto por evaluación”. Es decir, no sabemos cuánto esperan ganar ni cuánto esperan meterles a esas empresas.
Pero hay unos datos un poco raros que, aun para quienes no sabemos muchas matemáticas, ni entendemos de rendimientos, nos hacen suponer que quizá a algunas de ellas para las que sí hay datos no deberíamos utilizar el nombre de “empresas” pues sus rendimientos son nulos o muy bajos. Quizá debería llamárseles “programas” (por ejemplo de promoción de la cultura o del software o del deporte o de la lectura y difusión del conocimiento).
Considero aquí como rendimiento lo que se obtendrá después de ingresar dineros. Así: una empresa como la Editorial Universitaria a la que se le meten 38.3 millones y se le gastan 36.2 tiene un rendimiento de 2.1%.
No puedo decir que haya “casos notables” en la tabla, pues todos los datos suponen que en ese ciclo lectivo habrá números negros (como los leones del equipo de futbol, que al final del campeonato resultaron rojos) y lo que salta a la vista en todos los casos es que será por un margen mínimo. Tan mínimo que sospecho que ni un ejecutivo de cuenta en un banco de barrio recomendaría invertir en esas empresas.
Comento algunos: la empresa “Operadora centro cultural universitario” meterá 14 millones doscientos mil pesos para gastar exactamente los mismos. Si fuera un “programa educativo” entendería incluso que hubiera pérdidas. Pero como se trata de una empresa, comienzo a sospechar que los encargados de administrarla se embolsan las ganancias en vez de re-invertirlas. La verdad es que una tasa de rendimiento de “cero” no es algo que podamoa recomendar ni al más ingenuo de los inversionistas.
Insisto en que el problema económico, financiero, matemático, semántico (pues se llaman “empresas”) no es menor, en especial si se considera que los datos de noviembre de 2014 que se utilizan para proponer el presupuesto a mediados de 2015 podrían no ser los más exactos. En seis meses pasan muchas cosas.
La “empresa” que tanto se ha presumido y por la que se ha calificado de genial a su “inventor”, a tal grado que ya hasta se convirtió en una empresa de fama mundial y hasta se ha exportado a una de las ciudades mexicanas más importantes existentes en otro país, o sea Los Ángeles (California), resulta tener un rendimiento de 5.05%. La universidad le meterá 99 millones de pesos (no sé porqué no de una vez le meten cien) para sacar sólo 5 millones de ganancia. O, dicho de otro modo, para gastarle 94 millones.
La única empresa que parece tener finanzas relativamente sanas es PROULEX (programa universitario de lenguas extranjeras, por sus siglas en el lenguaje udegeísta): le meterán casi 170 millones (tampoco entiendo porqué no meterle de una vez los $600 mil pesos que falta para eso), para sacarle casi 20 millones. O, para gastarle casi 150 millones. El rendimiento esperado es de 12%. Si comparamos este rendimiento con la siguiente empresa en la lista, resalta que es nueve veces más rentable enseñar idiomas que vender gasolina. Y eso en una ciudad que tiene más gasolineras por habitante que cualquier otra del estado y quizá hasta el país.
Además de dedicarse a enseñar lenguas extranjeras en vez de a vender gasolina (esto tiene un rendimiento por debajo del 2%), la universidad podría dedicar sus recursos a sus empresas más rentables como al parque industrial los Belenes (33% de rendimiento), a permitir que otros lleguen a estacionar sus automóviles (31% de rendimiento), prestar servicios a los universitarios (22.7%), o incluso a permitir que otros usen sus auditorios (9.3%).
De la empresa de los leones negros como que en la universidad no quieren acordarse mucho, pues aparte de los reflectores que atrajo el “préstamo” de 120 millones de pesos que les hizo el sindicato de académicos, el famoso equipo de los “leones rojos” (ups, “negros”) no entregó buenas cuentas y se dice que hay un exrector que mejor ya no quiso presidir esa empresa (aunque dirija otras, para conservar el timón en manos firmes y experimentadas en la dirección) porque no lograron mantenerse ni un ratito en la primera división de futbol. No sabemos si lograrían su propia manutención, pues es una de las empresas universitarias de las que se dice que no tienen presupuesto asignado por estar en evaluación. Los que solemos sospechar, aunque no sepamos de economía, ni de matemáticas y, todavía menos, de futbol, creemos que la están evaluando para ver si le vnden las camisetas que les quedaron a algún equipo llanero. Esa sospecha se confirma no sólo por haber observado que los alumnos recibieron de regalo camisetas del equipo de los leones en cuanto éste descendió en la bolsa de valores (er…en la división de futbol, uno de los deportes que otra empresa universitaria promueve con un rendimiento de 12%), sino también porque la empresa denominada Insignia, que vendía esas camisetas y otros objetos para recordar las glorias actuales y futuras de la universidad de los jaliscienses…también está en observación y sin presupuesto.
La inmobiliaria universitaria es la segunda peor colocada en esa columna de rendimientos. Con una diferencia entre ingresos y egresos de 2.1 millones de pesos, lo mismo que la editorial, su rendimiento es de la mitad que el de la venta y difusión de libros. Uno creería que se venden más los bienes raíces que los libros, pero el rendimiento esperado es de 2.7%, en comparación con el de la editorial, de 5.4%.
Aun cuando sospechamos que los extranjeros que llegan a estudiar a la universidad de Guadalajara en su centro de estudios para extranjeros, pagan con dólares, no hay datos acerca de su posible presupuesto pues también está en evaluación.
Ojalá los economistas que sí saben de números y de rendimientos puedan observar que el Hotel Villa Primavera generará un rendimiento de 7%, apenas por encima del mínimo que requieren los inversionistas en instrumentos financieros. Con un ingreso neto de $700 mil pesos, se acerca a la pobreza de una empresa como la desarrolladora de software, que generará $300 mil. De nuevo me pregunto si estas empresas no servirían más como “programas” que reciben subsidios en vez de cómo “empresas” que deberían generar ingresos sustantivos y, en términos tapatíos, “chonchos”.
No sabemos qué pasa con la producción de cine y televisión ni con la promotora de espectáculos, pero a veces me da por sospechar que, de éstas y de otras empresas hay algunos que están haciendo que su cartera como funcionarios también esté bastante “chonchita”.
Pero, como ya lo confesé, de economía y de números yo no sé ni el cero por lo redondo. Así que plugo a los cielos que los economistas universitarios sabrán perdonarme por sospechar que los rendimientos que deberConfiemos en que  universitarias.
 en que propuso como orden del dn rector al que luego destituyeron de sus funciones y m para eían tener las empresas de la más importante universidad de Jalisco y del occidente de México deberían ser más sustanciosos, los números deberían ser más transparentes y recientes. Lo malo es que el asunto me hace recordar que hubo un rector al que luego destituyeron de sus funciones, y más tarde hasta lo suicidaron, tras una sesión del Consejo General Univeraitario en que propuso como orden del día el discutir la situación de las empresas universitarias.
Confiemos en que los especialistas en economía y hasta los especialistas en política, sepan cómo explicar estas “deseconomías” en las que parecen haberse encharcado estas empresas de la universidad del pueblo de Jalisco.



Empresa
Ingresos
Egresos
Ingresos menos- egresos
Rendimiento
(ingresos como porcentaje de egresos)
PROULEX 169.4 148.7
169.4
148.7
20.7
12.21959858
Red de Gasolineras 139.4 137
139.4
137
2.4
1.721664275
Feria Internacional del Libro 99 94
99
94
5
5.050505051
Operadora Auditorio Metropolitano 93.1 83.8
93.1
83.8
9.3
9.989258861
Inmobiliaria Universitaria 76.5 74.4
76.5
74.4
2.1
2.745098039
Editorial Universitaria 38.3 36.2
38.3
36.2
2.1
5.483028721
Hotel Villa Primavera 32.4 30
32.4
30
2.4
7.407407407
Club Deportivo 23.7 20.7
23.7
20.7
3
12.65822785
Parque Industrial Los Belenes 21.5 14.3
21.5
14.3
7.2
33.48837209
Servicios Universitarios 20.7 16
20.7
16
4.7
22.70531401
Operadora Centro Cultural Universitario 14.2 14.2
14.2
14.2
0
0
Hotel Villa Montecarlo 13.2 12.5
13.2
12.5
0.7
5.303030303
Operadora de Estacionamientos 10.3 7.1
10.3
7.1
3.2
31.06796117
Empresa Desarrolladora de Software y negocios 3.9 3.6
3.9
3.6
0.3
7.692307692
Casa Productora de Cine y Televisión* - -
Centro de estudio para extranjeros* - -
Impro Promotora de Espectáculos* - -
Insignia* - -
Promotora Deportiva Leones Negros* - -

Total 756.3 693 (egreso esperado en el periodo lectivo 2015-2016)

http://www.informador.com.mx/jalisco/2015/606185/6/deben-428-millones-a-la-udeg-los-gobiernos-estatal-y-federal.htm#sthash.SL6RFqsu.dpuf
 consultada el 30 de julio de 2015.

Luis Rodolfo Morán Quiroz
Departamento de sociología (DEPyS-CUCSH)

Universidad de Guadalajara